Mucha lucha, poco juego y todo abierto

General Belgrano y All Boys igualaron ayer 1 a 1 en el partido de ida de la final del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol, y dejaron la serie abierta para el próximo domingo, cuando se enfrentarán en la revancha a disputarse en cancha del Auriazul. En caso de un nuevo empate, el campeón se definirá con remates desde el punto del penal.
En un partido más disputado que jugado, Sergio Guerra puso en ventaja al local en el primer tiempo y Alexis Sánchez igualó en el segundo para la visita, que terminó con un jugador más por la expulsión de Darío Seip cuando promediaba el complemento, por una protesta contra el árbitro.
La final fue pareja en general. En el primer tiempo el dominio lo tuvo Belgrano, gracias al buen destino que Alejandro Morettini le dio siempre a la pelota, y en el segundo prevaleció el juego de All Boys, principalmente por el aporte de Mauro Barreiro, que ingresó en esa etapa y cambió todo, hasta que el propio Morettini se le puso al lado y lo anuló.
El resto fue pura fricción, pelotazos y dientes apretados, como la mayoría había pronosticado al referirse a esta final. Los dos equipos salieron al campo de juego con sus clásicos esquemas (3–4–1–2) y con la decisión de pelear el partido en el medio de la cancha. Así, nunca se animaron a salir jugando, prefiriendo dividir la pelota con saques largos. Y en ese contexto los dos apostaron a ganar su territorio a lo guapo, algo que no terminó beneficiando a ninguno, y mucho menos a la gran cantidad de gente que se acercó al estadio de Villa Alonso.
Lo que sí tuvo la final fue mucha intensidad, con dos equipos que mostraron un rendimiento físico envidiable, aunque ese ir y venir les jugó en contra a la hora de intentar ser claros en los metros finales. Y en esa lucha el que prevaleció en el primer tiempo fue Belgrano, que fue un poco más porque Diego Domínguez le ganó la pulseada a Juan Pablo Martini por su banda, y porque con la claridad que aportó Morettini –el único que animó a jugar en medio de tanto nerviosismo– fue llevando a su rival contra el arco de Adrián Bartel y le generó algunas situaciones claras.
Además, el local contó con una espectacular atajada de Leonardo Oliván en el inicio del juego, ahogándole el grito de gol a Cristian Baldissoni, quien le había ganado la espalda a la defensa y había definido cruzado. Esa acción fue fundamental, porque a partir de allí Belgrano se despertó e impidió que All Boys se acercara con peligro hasta el final del primer tiempo.
En el arco contrario hubo algunas más claras, que empezaban a inclinar la balanza a favor de Belgrano para que la primera etapa terminara a su favor. A los 20’ un tiro libre de Diego Domínguez terminó con un cabezazo de Seip que Bartel envió al corner con una mano, y de ese tiro de esquina Sergio Bassa cabeceó por arriba del travesaño. Sin embargo, el gol se hizo esperar hasta los 41’, y llegó tras una gran jugada. Zubeldía se juntó mediante una pared con Losada, éste envió un centro preciso al área y por detrás de Néstor Erro apareció Guerra para colocar la pelota contra el segundo palo con un gran cabezazo.
El gol agrandó al local, que en los últimos minutos fue amplio dominador, pero no pudo aumentar la diferencia. La más clara la tuvo Morettini, quien a los 44’ desvió con el pecho un tiro libre y la pelota dio en la base de un palo.

Cambió todo.
En el complemento la historia cambió radicalmente, principalmente por el ingreso de Barreiro, que le dio juego, presencia y profundidad a la visita; además de achicar a algunos rivales. El Tapón se hizo dueño de la parte ofensiva de All Boys, y le bastaron unos minutos para empatar el juego.
Sin embargo, a los 5’ Belgrano estuvo dos veces a punto de lograr el segundo: primero con un cabezazo en contra de su valla de Beserra que se fue cerca, e inmediatamente con un cabezazo de Guerra al lado de un palo. Pero el local perdonó y la visita lo igualó, cuando a los 11’ Barreiro arrancó con la pelota en sus pies y habilitó en gran forma a Sánchez, quien definió con la cara externa de su botín derecho para poner el balón lejos del alcance de Oliván.
El partido se hizo más abierto, y aunque el dominio era de Barreiro y compañía –sus compañeros mejoraron en general–, la más clara la tuvo Belgrano a los 21’, cuando tras otro milimétrico tiro libre de Domínguez los palos salvaron a All Boys, primero ante un remate mordido de Guerra y en el rebote ante una definición de frente de Zubeldía que fue desviada por Beserra.
Pero a los 25’ se fue expulsado Seip y Belgrano empezó a sufrir la final. El defensor, que ya tenía amarilla, tiró la pelota lejos disconforme por una falta en contra, y aunque el árbitro lo perdonó por esa acción, continuó con sus protestas hasta que Sánchez le mostró directamente la roja, por un supuesto insulto.
All Boys se agrandó y empezó a merodear la ventaja, pero le faltó precisión en los últimos metros, principalmente en un par de contras en las que a Baldissoni le quedaron dos pelotas largas de frente al arco. Belgrano también tuvo lo suyo, cuando cerca del final un error de Bartel dejó la pelota picando en el área, pero el remate de Morettini se fue alto. Igualmente, la historia parecía sellada, y ahora tendrán que definirla en cancha de All Boys.