Un nuevo clima

El tradicional clima festivo que anima los días finales del año esta vez se ha traducido en multitudes que animan las calles de Santa Rosa. Luego de años de ausencia regresaron los artesanos a la plaza San Martín; lo mismo ocurrió con la gran convocatoria de atletas y caminantes que corrieron por "mil sonrisas"; también con mucha adhesión de público finalizó la serie de encuentros del "Festival de calles" y tuvo una masiva respuesta el recital de la Banda Sinfónica y su simpática propuesta bailable.
Pareciera que las expectativas favorables que han ganado a sectores mayoritarios de la sociedad con el cambio de gobierno se hubieran manifestado en estas reuniones masivas de vecinos, en estos gestos de acercamiento colectivo. Se respiran aires distintos al compás de los anuncios oficiales que ya no significan ataques al bolsillo popular, como los tarifazos, ni sanciones de leyes que perjudican a los segmentos más humildes en beneficio de las elites económicas. Esta vez el "esfuerzo" se le está pidiendo a los que más tienen con retenciones a las exportaciones, una actualización al impuesto a los bienes personales o un tributo al atesoramiento de dólares entre otras medidas que buscan una redistribución progresiva de la riqueza nacional.
Hasta en el ámbito vecinal los cambios de la alta política son percibidos con muestras de esperanza que propician el festejo. Aunque también debe decirse que los gobiernos provincial y municipal han sabido capitalizar esa expectativa con anuncios que refuerzan las esperanzas. El demorado inicio de un proyecto de obras para nuestra castigada ciudad, la continuación de las ya iniciadas además de profundizar el plan de mitigación para atender las urgencias han renovado las expectativas luego de la decepción de la administración saliente.
En días de saludos y buenos deseos al prójimo por el inminente cambio de año cabe aguardar que este renovado clima festivo tenga correspondencia en hechos auspiciosos en los tiempos por venir.

El desamparo
El caso del proxeneta condenado por estas horas en General Pico reveló la oscura historia de las personas involucradas en el hecho. El informe de la investigación judicial permitió conocer que la joven víctima de este oscuro personaje había transitado desde sus primeros años de vida un verdadero calvario. Nacida, y explotada, en el seno de una familia de hacheros de muy humilde condición, se escapó del hogar -si puede llamarse así el ámbito en donde comenzó su vida- y tuvo que vivir en el más sufrido desamparo. Llegó a nuestra provincia procedente de San Luis y no pudo evitar caer en el sórdido mundo de los proxenetas.
Ahora que la Justicia logró liberarla de su explotador cabe preguntar si el Estado seguirá estando presente para acompañarla en su proceso de recuperación -psicofísica y laboral- o deberá seguir luchando en soledad con las escasísimas herramientas que le arrebató a la vida hasta el próximo tropiezo. La indiferencia social y los prejuicios suelen jugar muy fuerte en estos dramáticos casos.