Otro gran paso

Otra cooperativa pampeana logró acceder a la preciada licencia para prestar el servicio de televisión por cable. No fue sin esfuerzo ni demora pues largos años tuvo que bregar la Cooperativa de Servicios Públicos de Guatraché para alcanzar este objetivo, al igual que sus hermanas de la provincia que también tuvieron que padecer la burocracia porteña de los entes que rigen esta actividad y de las presiones de las cableras privadas que tratan como enemigas a las cooperativas.
Es otro paso importante en el gran proyecto de constituir en La Pampa una empresa provincial de telecomunicaciones -Empatel- con una red de prestadoras en buena medida cooperativas pero también pequeñas empresas privadas. Es, probablemente, el programa de desarrollo más ambicioso que a corto plazo se ha planteado en nuestra provincia. Y no es un dato menor el hecho de que haya contado con el respaldo de todo el espectro político al punto de que la iniciativa fue aprobada por unanimidad en la Legislatura.
Ya hay una docena de localidades pampeanas -desde las más grandes como Santa Rosa y General Pico hasta las más modestas como Pichi Huinca y Abramo- que están prestándose el servicio a través del sistema cooperativo. Y además de la de Guatraché que ahora accedió a la licencia, se encuentran con gestiones avanzadas otras como General Acha, Eduardo Castex, Macachín y Catriló.
Este escenario tan auspicioso que, como se dijo, no se construyó sin arduas tramitaciones ni largas esperas, nos coloca a los pampeanos como una provincia pionera entre el conjunto de sus hermanas de todo el país. La sociedad virtuosa entre Estado y movimiento cooperativo de servicios públicos no ha alcanzado en el territorio nacional los avances que sí se obtuvieron en La Pampa. Es para alegrar a los habitantes de este suelo, pero para lamentar que este ejemplo todavía no se haya extendido a pesar de los muy buenos resultados y beneficios que significa para el conjunto de la sociedad.