Olvidadizo pero inocente de todas las inocencias

Señor Director:
Si bien dicen que un martes 13 es el peor día para casarse o embarcarse, afrontemos la circunstancia de que los diarios no participan de estos fines de semana largos, que forman parte de la herencia maldita de un kirchnerismo cuya existencia opera como una providencia para tapar todos los errores y también las trapisondas y desmemorias en que incurren o puedan incurrir el actual y todos los gobiernos que hayan de existir.
Esta universalidad permite sospechar que la tendencia a cometer actos de corrupción, lejos de ser herencia K, es una herencia genética de la humanidad. O sea que lo real sería que nuestra especie sigue oscilando entre una génesis que la instala entre los irracionales y la idealidad de la intención de convertirnos alguna vez en una entidad confiable en su intención de ser respetuosa de la ley y del libre albedrío ajeno.
Ahí tenemos, en estos días, lo que se dice del secretario de Finanzas del "gabinete de lujo" que entró a tallar en 2015, Luis Caputo. Este gobernante, según sus acusadores parece haberse "olvidado" de consignar en su declaración jurada anual el hecho de ser titular de al menos dos cuentas off shore. Vendría a constituirse en algo así como un olvidadizo de extrema debilidad en su desmemoria puesto que incurrió en tal descuido en 2015, 2016 y 2017. Es muy probable que ahora, en el gobierno, haya quienes reclamen un DNU que elimine el incordio de las declaraciones juradas.
Asimismo, impacta haber trascendido en estos días que tres pacientes beneficiados con medicamentos gratuitos recibidos del PAMI entre 2006 y 2012 con exceso para su mal verdadero, se dedicaron a vender el excedente a quienes realmente estaban necesitados. Así pudieron obtener una ganancia de casi cinco millones de pesos. De avanzar el proceso incoado contra ellos ahora deberán devolver esa suma, sin por ello eludir el juicio penal.
Sumando el olvido de uno y la corrupción de otros tres, bajo gobiernos diferentes, ¿qué otra cosa puede concluirse que estamos ante un mal genético que lleva con extremada frecuencia a comportarnos como peleles de la diosa tentación?" Si se piensa más, ahí está el caso del actual ministro Etchevehere, quien se hizo pagar presuntos servicios especiales por la Sociedad Rural Argentina por medio millón de pesos, aparte de renunciar a la afiliación a esa entidad de la que fue líder durante largos años. No parece que, mordido por una conciencia despierta y vigilante, haya devuelto esa suma, al menos la nominal (sin descontar la inflación), a la SRA, la cual representa en el país al ruralismo integrante de la clase prócer de la Argentina.
Dejemos de lado estas patéticas miserabilidades para tomar en cuenta el penoso accidente ocurrido en Misiones, que costó la vida a toda una familia pampeana (ambos padres y tres hijos pequeños), así como a otros cinco miembros de una familia del otro vehículo que participó en un choque seguido de incendio. Uno de los dos conductores resolvió desconocer la prohibición de las líneas amarillas, pero esta culpa se tomó desquite hasta con exceso.
Mucha intriga provoca saber que está viniendo hacia Santa Rosa, desde Neuquén, uno de los caminantes solitarios que aparecen con creciente frecuencia. En este caso es un miembro de la comunidad de origen galés afincada en Chubut. Este hombre, que usa gorra de vasco (y tendría algo de tal sangre) parece sumar muchos años para semejante empresa, dado que se propone unir Ushuaia con Alaska (supongamos que con el mítico Yukón) en unos tres años. En Argentina unirá todas las capitales de provincia y luego seguirá hacia su objetivo arrastrando un carrito con provisiones y ropajes. Tiene esposa, tres hijos y seis nietos y su quehacer ha sido el de cavar jagüeles en la árida planicie chubutense. Extrañan estos casos. Es posible que reanuden, luego de milenios, la marcha de hombre en la ocupación del planeta.
Atentamente: Jotavé