Muy bien Crous en Anticorrupción y Rafecas en Procuración General

A la hora de evaluar gobiernos hay que hacer análisis concretos de situaciones concretas. Nominar a Crous en Anticorrupción y Rafecas en la Procuración son medidas excelentes.
SERGIO ORTIZ
Se puede discutir si el congelamiento por seis meses de la fórmula de actualización de las jubilaciones es buena o no; el cronista cree que no. También se puede disentir sobre el almuerzo del presidente con los monopolios de la Asociación Empresaria Argentina donde se vanagloria de los acuerdos mineros; el cronista, ídem, lo considera una política muy negativa. Sobre todo si en la semana el parlamento mendocino votó una reforma para autorizar el uso del cianuro y el arsénico en "su" minería (el gobernador Suárez debió dar marcha atrás con la reglamentación del engendro radical-peronista).
Pero otras decisiones de Alberto Fernández, en cambio, merecen un diez felicitado. Por ejemplo, en casos que tienen que ver con la justicia y la política, que siempre van de la mano por más que se argumente, hipócritamente, que ambas esferas no tienen nada en común.
Una fue la designación, conocida el 16 de diciembre, de Félix Crous como titular de la Oficina Anticorrupción, que tendrá rango ministerial pero con alto grado de autonomía en el gobierno. Esto no ocurría con Laura Alonso, que necesitó de un decreto de Mauricio Macri para asumir sin el requisito legal de ser abogada. Habrá que esperar el avance de algunas denuncias que involucran a Alonso, por caso junto con el exdirectivo de Shell y exministro de Energía, Juan José Aranguren, en la importación de gas desde Chile a la misma Shell y a precios más elevados que los de Bolivia, pero en principio el cotejo de Alonso con Crous beneficia largamente a éste.
En La Plata, en los años 2002 y 2003 posibilitó la elevación a juicio de causas contra el cura Christian Von Wernich, implicado en violación de DD HH, como el asesinato de secuestrados que supuestamente iban a ser sacados hacia el exterior.
Crous es un jurista ligado a los Derechos Humanos. El cronista lo conoció en 2011 en un juicio por los crímenes cometidos en el centro de exterminio El Vesubio, donde testimonió. Crous le dio todo su apoyo moral y legal al presentarse como testigo.
Cuando la putrefacción judicial fue largando más olor, Crous participó en la Biblioteca Nacional de la asamblea constitutiva de Justicia Legítima. Si llegó a cargos más altos, como responsable de la Procuvin (Procuración de Violencia Institucional) durante la gestión de Alejandra Gils Carbó como Procuradora General, eso fue por su trabajo intenso en las causas de derechos humanos.
El nombramiento de una persona que viene de la izquierda y luego tuvo mayores afinidades con los gobiernos kirchneristas, fue objetado por la derecha.
Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano, cuestionó: "no tiene que haber funcionarios militantes en ese tipo de cargos. La decisión de que sea autónoma no depende sólo de la normativa, sino también de quien la dirija. Seguimos con el mismo problema que le criticábamos a la gestión anterior".
Secchi pone a Crous y Alonso como "dos demonios". Es una mentira completa porque Alonso es para Poder Ciudadano una grandísima persona y exfuncionaria ejemplar. Hasta 2009 ella fue directora ejecutiva de esa ONG que opera como filial de Transparencia Internacional, de esas entidades que tejen espesos vínculos, millonarios, con empresarios y políticos a los que supuestamente tendrían que controlar y operan en sintonía con Washington. El continuador de Alonso en Poder Ciudadano, Secchi, dice que Crous no califica para la OA. Ladran Sancho...

Gran juez.
Daniel Rafecas irá a la Procuración General, aunque dependerá que la moción sea votada por dos tercios de los senadores presentes. Ojalá así sea.
El actual juez federal tiene una meritoria carrera de más de 32 años en la justicia y al mismo tiempo fue un alumno sobresaliente de la Facultad de Derecho de la UBA y allí sigue como profesor.
Los que objeten en el Senado su candidatura la van a tener difícil porque a este juez lo quisieron voltear los kirchneristas en 2012 y los macristas entre 2015 hasta 2018, por diferentes razones.
En 2012 los consejeros K en el Consejo de la Magistratura lo denunciaron por mal desempeño, enojados porque Rafecas había ordenado un allanamiento a un departamento de Amado Boudou en Puerto Madero, en la causa de Ciccone Calcográfica. Hernán Ordiales y el senador Marcelo Fuentes pidieron su cabeza, que por suerte siguió coronando su tronco. Marche una autocrítica de ambos...
Desde 2015 los macristas exigieron su destitución por haber desestimado en 2015 la estrafalaria denuncia del suicida fiscal Alberto Nisman contra CFK, Héctor Timerman, exfuncionarios como Zannini y militantes populares como D'Elía, Esteche y Yussuf Khalil.
A pesar que esa denuncia fue cerrada por Rafecas, en fallo coincidente con la Cámara Federal y el fiscal Javier De Luca, en 2016 Claudio Bonadío, el fiscal Eduardo Taiano y la cúpula macrista de la DAIA, con Waldo Woff a la cabeza, consiguieron abrir una causa paralela en lo del juez que HV llama "Glock".
Rafecas volvió a resolver en contra de esa aberración y otra vez clamaron por su destitución por "manifiesta inconducta en el ejercicio de la magistratura". La fogonearon con una solicitada publicada el 8/9/2016 en "La Nación" firmada por Wolff, ex vicepresidente de la DAIA; Luis M. Etchevehere (presidente de la Suciedad Rural), el sojero Gustavo Grobocopatel y los periodistas del Clarinete Marcelo Longobardi y Alfredo Leuco. La campaña sucia fue alimentada con notas de Daniel Santoro en Clarín y Luis Rosales en "La Nación".
Si el Senado aprueba el pliego de Rafecas será un día digno para la justicia y una derrota de esa manada que hizo sus necesidades en Inodoro Py.