Apenas migajas

Los laboratorios tanto nacionales como extranjeros se avinieron a ceder 5% de sus cuantiosas ganancias para bajar el precio de los medicamentos que compran jubilados y pensionados afiliados a PAMI. Su resistencia a esta leve medida paliativa contrasta con la enorme rentabilidad que siempre han obtenido. Por ejemplo el empresario argentino Alejandro Roemmers, dueño del laboratorio homónimo, festejó en febrero sus 60 años con una lujosísima fiesta en Marruecos para la cual gastó seis millones de dólares.
Los últimos datos de Indec sobre la industria farmacéutica muestran que en el cuarto trimestre de 2017 su facturación total fue de 25.859 millones de pesos. Esto significa que incrementaron sus ventas 23,1% en un año. De ese total, 18.360 millones corresponden a facturación de producción nacional y 7.499 a reventa de productos importados. Así, las ventas de producción nacional representaron 71% y la reventa local de importados 29% sobre el total de la facturación.

Súper ganancias.
Esta situación no es nueva. "La actividad farmacéutica gozó en los últimos años de una rentabilidad muy elevada entre los sectores industriales e incluso superó a la automotriz y a la construcción, consideradas como las más dinámicas para el crecimiento del PBI desde 2005", dijo en 2015 el titular de la Asociación Agentes de Propaganda Médica de la República Argentina, Ricardo Peidró. En el año 2010, por ejemplo, "el promedio de la rentabilidad de la economía argentina fue del 7,4% y, el de la industria farmacéutica, del 18,8 y hasta del 19,8 en el caso de las empresas exportadoras", lo que significó que "la farmaindustria creció 154% en relación con la media de los sectores productivos", agregó.
De marzo a junio, el haber mínimo de un jubilado será de 7.660 pesos y la prestación universal para el adulto mayor de $6.228 (para las personas mayores de 65 años que no cuentan con ninguna jubilación o pensión). El 80% de jubilados y pensionados recibe un haber inferior al de la canasta básica de un adulto mayor. Si bien la jubilación mínima es el 82% del salario mínimo vital y móvil ($7.790), los jubilados consumen 40 de cada 100 pesos de este paupérrimo haber en medicamentos. Según una investigación del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, un jubilado gasta por mes cerca de 3.000 pesos. El relevamiento tomó el precio de 18 marcas medicinales para tratar distintas dolencias de la tercera edad.

Los acuerdos.
E PAMI cerró con la cámara de los laboratorios argentinos (Cilfa) el acuerdo para rebajar 5% los precios a partir del 1 de abril.Además se limitarán los aumentos durante 2018 a 70% de la inflación. También se establecieron "topes" para determinados remedios. En términos similares se cerró antes el convenio con los saboratorios extranjeros (Caeme). Por el nuevo mecanismo PAMI no negociará con las tres Cámaras (Cilfa, Coperala y Caeme) juntas sino por separado, se estipularán precios "techo" para determinadas drogas y se llamará a licitación para las compras de drogas oncológicas.
Eugenio Semino recordó que estas negociaciones se realizan todos los años y que ya hay un contrato con las tres grandes cámaras. "Desde 1997 tienen armado un mismo contrato capitado fijando las condiciones de pago, que nunca fue controlado y por el cual PAMI pagaba lo que decían los laboratorios. Este contrato lo encabezó desde entonces Cilfa", dijo el ombudsman de la Tercera Edad quien agregó que el PAMI concentra un tercio del mercado para los laboratorios.

Un gran colchón.
Respecto al precio, Semino comentó que las drogas sobre las que se fija el precio son siempre extranjeras, o sea que "el gran componente activo del medicamento viene de afuera y ese costo, sugestivamente, en sus países de origen es 200 ó 300% más barato que en Argentina. Nosotros tenemos una ley de genéricos de 2005 y no hay reglamentación para su producción. Entonces los medicamentos son fabricados por laboratorios nacionales y extranjeros básicamente con el mismo genérico, tienen el mismo valor terapeútico pero distintos precios. Por esta quita del 5% las empresas ya tuvieron un colchón de precios de 2015 a la fecha en el que aumentaron 170-180%". (Fabiana Arancibia. Extractado de Red Eco Alternativo).