Aparecen restos de una vaca mutilada

Los restos de una vaca muerta a la que le faltaban la lengua, la quijada y la ubre concitó la atención ayer de la comunidad de estudiosos del fenómeno ovni de la zona, que se movilizó hasta un campo cercano a Santa Rosa, donde se produjo el hallazgo.
La vaca fue encontrada en la estancia Villaverde, ubicada sobre la ruta 12 a unos dos kilómetros de la ruta 35, al norte de la capital pampeana. Los restos están en un cuadro de pastura natural -mayormente pasto puna- y por la hinchazón del cuerpo, evidenciaba ayer tener varias horas sin vida.
Junto con la vaca, hay un ternero que no llegó a nacer y que quedó con la cabeza afuera y el resto del cuerpo dentro de su madre, lo que hace suponer que ambos murieron durante la parición.

Ufólogos.
Lo que llamó la atención ayer de ufólogos y aficionados al fenómeno ovni es el faltante de la lengua, ojos y la ubre de la vaca, así como un corte preciso del cuero en torno a la boca del animal.
De acuerdo a lo referido por personal de la estancia ayer a la tarde, la vaca llevaba dos días muerta. Esto queda evidenciado por la hinchazón propia de la fermentación interna. No obstante, entre los datos "llamativos", según indicaron quienes se acercaron al lugar, los restos no presentaban la rigidez propia de los cuerpos que llevan algún tiempo sin vida.
Por otra parte, marcaron la presencia de sangre en las partes seccionadas, sin que ésta estuviese del todo seca.
Otro hecho que apuntan como extraño: ante la hipótesis de una muerte natural y posterior intervención de carroñeros, resulta llamativo que no se vea en torno a los restos huellas ni pasto aplastado.
Incluso, entre quienes se habían acercado al campo, se llegó a aventurar la posibilidad de que el animal hubiese sido "levantado" en otra parte del campo y tras ser diseccionado, vuelto a dejar pero en otro sitio, el lugar donde finalmente fue encontrado.
El nuevo hallazgo trajo a la memoria la seguidilla de casos de vacas muertas mutiladas encontradas en campos pampeanos a comienzos de la década del 2000, que en ese momento atrajo sobre la provincia los ojos del país y del mundo.

Más hipótesis.
Desde una postura más escéptica, otras personas que se acercaron a observar al animal hablaban ayer de un muerte producto de una complicación durante la parición; esto en base a los restos del ternero a medio salir.
En cuanto al faltante de la lengua, ojos y la ubre, indicaron que se trata de las partes más blandas del animal y por tanto las primeras que comen los carroñeros, como pájaros o roedores, que tampoco dejan huellas visibles en un terreno cubierto de pastura.