Una joven guardaparque obtuvo licencia de piloto

Una vez finalizado el secundario, la piquense hizo la Tecnicatura de Conservación de la Naturaleza. Realizó voluntariados en Nahuel Huapi y en Iguazú y trabaja en helioperaciones en la montaña. Hace cuatro años es guardaparque y aspira a ser piloto de incendios forestales.
GENERAL PICO - La joven piquense Lucía Pico que trabaja como guardaparque en el Cerro Aconcagua (Mendoza), hace pocas semanas obtuvo la licencia de piloto, extendida por el Aeroclub de esta ciudad y aspira a pilotear un avión hidrante en zonas de incendios forestales.
La joven pampeana de 24 años se desempeña en el Sistema de Areas Protegidas de Mendoza desde hace cuatro años, luego que culminara la Tecnicatura de Conservación de la Naturaleza. Durante el cursado de la carrera hizo algunos voluntariados en el Parque Nacional Nahuel Huapi y en el Parque Nacional Iguazú. Hace pocas semanas se convirtió en una de las pocas mujeres piloto de La Pampa, al obtener la licencia en esta ciudad para contar con una herramienta más que le permita crecer y desempeñarse en su profesión.
"De chica conocí lo que era ser un guardaparque en Bariloche y de grande me surgió la idea de trabajar de esto porque no me veía en una oficina y siempre me gustaron el campo y los animales. Me fui a estudiar la carrera a Mendoza, hace seis años que estoy allá y hace cuatro que estoy como guardaparque en Aconcagua. Estoy 14 días en la montaña o en la seccional que me toque y 14 días de franco. Somos tres personas trabajando pero depende de la operatividad de la seccional. En la base operativa de Aconcagua siempre tiene que haber cinco o seis y en otras seccionales sólo necesitas uno o dos", dijo.
"Tenemos dos temporadas bien marcadas: la de verano y la de invierno. La de verano es cuando vienen los andinistas a intentar hacer cumbre en el Aconcagua. Trabajamos constantemente con el turismo, ya sea el turista convencional que viene a hacer un poco de trekking y también el andinista. Esta temporada estuve en la base operativa del Parque Aconcagua donde se hacen helioperaciones, porque los campamentos están en altura, y hay que trasladar los alimentos, el agua y hacer el relevo del personal", señaló.
"Durante el invierno queda muy poca gente porque se cierran todas las seccionales, porque ya no hay ingresos al parque y no hay ascensos. El resto del personal va a la zona sur de Mendoza donde se trabaja con el tema de caza furtiva", ahondó.

Curso de piloto.
Pico contó que la temporada de andinismo "empieza en los últimos días de diciembre entre Navidad y Año Nuevo" y se extiende todo el mes de enero "porque es el mejor tiempo para subir". La tarea del guardaparque en este caso, es hacer "las recomendaciones necesarias para subir" y además llevar aun "un control por día" de las personas que arriban a cada una de las seccionales en donde están los campamentos base". En estos lugares se somete a los andinistas a una revisión médica "donde al día siguiente del que llegan se le hacen todos los controles para ver si puede seguir o no".
Hace pocas semanas cumplió otro de sus sueños al obtener la licencia de piloto de avión tras finalizar el curso que se dio en el Aeroclub de General Pico. De esta manera sumó nuevos conocimientos que se complementan con su labor diaria.
"Lo de piloto de avión surgió como algo que tenía ganas de hacer, pero que en algún momento ligarse a este trabajo. Son esas cosas que más allá de que te gustaría hacer nunca te imaginás poder lograr", indicó.
"Me sirve a la hora de trabajar pero más que nada lo quiero enfocarle algún día a hacer la parte de incendios forestales, donde se trabaja con aviones hidrantes como una herramienta más para combatir el fuego, pero todavía me faltan varios años y varias horas de vuelo para eso. Es otra herramienta importante, que me sirve mucho para la parte de prevenciones y de seguridad", sostuvo.