Una denuncia cajoneada más de un año por ex delegado

La denuncia por acoso laboral contra el ex titular de la Delegación de Relaciones Laborales de Santa Rosa, Nicolás Iglesias Gutiérrez, formulada por personal del área cuando el funcionario estaba en el cargo, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Se trata del hallazgo en uno de los cajones del escritorio en el que trabajaba de una denuncia contra un abogado de la delegación que, según creen los denunciantes, el ex delegado tenía a resguardo allí para que la misma no avanzara.

El denunciado, llamativamente, fue uno de los que hizo público su respaldo a Iglesias Gutiérrez cuando tomaron estado público las denuncias en su contra por acoso laboral, las cuales están siendo investigadas por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Quienes encontraron la nota cajoneada ahora se preguntan si el respaldo del abogado a quien entonces era su superior estuvo condicionado por lo que podría considerarse "un favor" o una forma de "presión" por parte del ex delegado hacia el profesional.

Abandonadas.
Según el sello que tiene al pie, la nota, manuscrita, había ingresado a la Subsecretaría de Trabajo, Empleo y Capacitación Laboral de la provincia el 23 de marzo de 2018. La había redactado una trabajadora doméstica para denunciar que dos presentaciones que había realizado oportunamente contra dos empleadoras habían sido desatendidas por el abogado de Relaciones Laborales que debía impulsarlas en la Justicia.
La trabajadora acusaba en ellas al letrado por "daño económico y psicológico, al no accionar correctamente en mis expedientes de reclamos laborales". De acuerdo a lo relatado por la mujer en la denuncia, el abogado de Relaciones Laborales había dejado caer los expedientes, los cuales habían sido archivados, puesto que el profesional no actuó en tiempo y forma.
En el escrito, la denunciante aseguraba que luego de tres años de juicio, el abogado no le informaba sobre el avance de los expedientes, ni le atendía el teléfono. "En ocasiones me insinuó que fuera a su despacho (...) para hablar del tema más tranquilos, para encontrar una solución al problema. A lo cual le recriminé que no se fuera a equivocar conmigo, proponiéndome cosas que no corresponden, y le recordé que es un funcionario público y su función es llevar adelante los expedientes", narró.

Al archivo.
La trabajadora aseguró que desde aquella conversación, el abogado cambió su actitud hacia ella, volviéndose más violento. "Me maltrató verbal y psicológicamente, ya que lo llamé un par de veces para consultar sobre mis expedientes y solo recibí insultos y descalificaciones hacia mi condición de persona humilde tratándome de ignorante y de que no era nadie solo una sirvienta 'o qué querés cobrar sin nada' o 'dejá de joder'", continuó el relato.
Por esa razón, aseguró que la semana anterior a presentar su denuncia contra el abogado en la Subsecretaría decidió averiguar por sí misma el estado de los expedientes judiciales. En los juzgados le informaron que uno de los expedientes estaba archivado por no tener actuaciones y el otro estaba sin movimiento hacía meses, puesto que el abogado no tomaba vista hacía meses a pesar de las notificaciones, con lo cual el pase a archivo era inminente.
"Por esto decido presentar denuncia contra mi abogado de Relaciones Laborales (...) por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público (art. 248 C.P.)", concluía la nota.
El texto, ingresado el 23 de marzo del año pasado y que fue hallado en el cajón del escritorio que pertenecía a Iglesias Gutiérrez, fue elevado a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas con la intención de que los investigadores lo sumen a la documentación obrante en el expediente abierto contra Iglesias Gutiérrez.