Suárez derogará ley minera

El gobernador de la provincia de Mendoza, Rodolfo Suárez, anunció el viernes que enviará a la Legislatura de esa provincia un proyecto de ley para derogar la ley 9209 sancionada hace dos semanas. Cuando ello se concrete, volverá a regir la ley 7722 y quedará sin efecto la autorización para practicar minería metalífera en esa provincia. "Mendoza está en contra de la minería y buscaremos alternativas para el sector productivo", dijo el gobernador.
En conferencia de prensa y tras anunciar el envío del proyecto derogatorio, Suárez aseguró que hizo lo que dijo en su campaña. Afirmó que "para la exploración minera se necesitaban dos condiciones. Por un lado que se hiciera con estrictos controles y por el otro con el consenso social y esa licencia social no existe en Mendoza".
"En la campaña dijimos que éramos un gobierno de puertas abiertas y de diálogo. Por esa razón hemos decido enviar a la legislatura un proyecto para la derogación de la ley minera 9209", afirmó. "Esta decisión se toma sobre una decisión de que esta ley es legal pero no tiene la legitimidad del pueblo", advirtió. También sostuvo que su proyecto para la reforma de la ley 7722 se envió para modificar la matriz productiva de Mendoza y dijo que buscaba un cambio. "Las decisiones no sólo deben ser legales sino también legítimas", reconoció.
Según informó el diario Los Andes, el lunes 30 de diciembre enviará al Parlamento de su provincia el proyecto para derogar la nueva ley y restituir la anterior legislación, la 7722. La norma sancionada hace solo una semana reabría la puerta a prácticas mineras que habían sido cerradas hace más de una década, cuando se sancionó la 7722 por impulso de grupos ambientalistas.
El centro del conflicto de la nueva norma fue la autorización para volver a utilizar sustancias tóxicas como el cianuro y el ácido sulfúrico en algunos procesos mineros. En forma subordinada se cuestionaba la utilización de agua de los ríos para esta actividad.

Llamado.
En la conferencia de prensa, Suárez hizo un llamado a los manifestantes: "Les pido que cesen los cortes y las protestas. Somos un gobierno que escucha. Queremos garantizar la paz social", y para finalizar afirmó "Mendoza está en contra de la minería y buscaremos alternativas para el sector productivo".
Suárez había anunciado ayer la suspensión de la reglamentación de la ley 9209 que el viernes se aprobó en la legislatura y modificó la ley 7722. Sin embargo los anuncios del gobernador no calmaron los reclamos de los manifestantes que salieron a la calle a defender el agua y a pedir la derogación de la nueva legislación minera.
Entre el jueves y viernes, varios municipios anunciaron que suspenden sus fiestas vendimiales -una tradición muy arraigada en la provincia de Mendoza- mientras siguiera vigente la nueva ley minera.
Con ese contexto, sumado a al diálogo que ha ido teniendo Suárez con reinas, obispado y ambientalistas, el gobernador decidió derogar la ley.

Pobreza.
"Necesitamos generar políticas de Estado para ese desarrollo económico. No dejo de pensar en el 40 por ciento de mendocinos que está por debajo de la línea de la pobreza", expresó el mandatario provincial, que tenía a la minería como uno de los principales eje de acción de su gobierno.
Suarez consideró que "si no tecnificamos el riego, impermeabilizamos canales ni generamos reservorios, nuestras generaciones futuras nos culparán de no haber previsto las consecuencias de no haber avanzado en esa materia".
"El pueblo es soberano y nosotros lo escuchamos. Las manifestaciones en las redes sociales fueron muy fuertes", insistió el gobernador.

"Impermeabilizar canales".
Muchas de las consignas embanderadas por los ambientalistas mendocinos contra la ley 7722, son las mismas que promueven los pampeanos que reclaman por los ríos apropiados por Mendoza. El viernes, en la conferencia de prensa, el propio gobernador Rodolfo Suárez mencionó dos de estos argumentos: "tecnificar el riego, impermeabilizar canales", que son dos viejos reclamos pampeanos para mejorar el uso del agua en Mendoza.
Suárez los mencionó como estrategias obligadas para lograr la "diversificación de la matriz productiva" que, según él mismo reconoció, se impone a partir del rechazo a la reactivación de la minería.
La Pampa, en cambio, hace este mismo reclamo desde otro ángulo: tecnificar el riego e impermeabilizar canales permitirá ahorrar agua que ahora se pierde y ese volumen debería llegar a nuestra provincia como parte del cupo que le corresponde de los ríos interprovinciales.
Otra estrategia que mencionó Suárez, también preocupante desde la óptica pampeana, fue "generar reservorios" de agua, obviamente en su provincia y para exclusivo uso de los sectores productivos mendocinos.
Al calor de este intenso debate, motorizado por el uso del agua, varias organizaciones y representantes políticos han solicitado a los ambientalistas mendocinos que la lucha no se limite a su provincia sino que sea de carácter interprovincial, pero hasta ahora solo una organización mendocina de regantes del río Atuel se expresó con un sentido regional.