Reclamo por el cannabis medicinal

Una mujer reclama que la Justicia provincial acceda a su pedido de autorización para la producción de cannabis medicinal. A su vez, solicita que sea el propio Estado el que lo produzca. "Es ganar calidad de vida", sostuvo.

Se trata de Elba Guevara, de 57 años, quien aguarda la resolución del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa ante un pedido de autorización que realizó para la producción de aceite de cannabis con fines medicinales. Elba recibió en su casa a un equipo periodístico de LA ARENA y relató que ella presentó en 2015 "un recurso de amparo por el cannabis medicinal, exactamente por la variedad PCSF3", la cual fue creada por un profesional local.
En ese entonces, ella estaba paralítica producto de serios problemas de salud que le valieron alrededor de 20 operaciones y que derivaron en un "dolor neuropático severo crónico".
En marzo de ese año, el profesional le dio un gotero con la variedad. "yo estaba paralítica. Para mí era algo más para probar", indicó y resaltó que a la semana "empecé a caminar".
"Al principio empecé con una dosis de 30 gotas por día, y llegué a tomar tres gotas por día. Me fui de vacaciones, antes de irme hice el recurso de amparo en diciembre para que no se perdiera la variedad", agregó.
Sin embargo, la presentación fue rechazada en dos instancias. La última novedad se conoció en mayo de este año, cuando La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Rosa rechazó el recurso de apelación interpuesto por Guevara contra la resolución de la jueza civil de primera instancia, Susana Fernández, de no hacer lugar a la acción de amparo para que, entre otras cosas, el Estado provincial la autorizara a cultivar cannabis en su casa con la finalidad exclusiva de usarlo para fines medicinales".

Calidad de vida.
Guevara está a la espera de la resolución del STJ pampeano. En ese sentido, recordó que al presentar el amparo en 2015 "empezó la persecución de Tierno por el cannabis" y por ello "la variedad desapareció, se dejó de cultivar y se perdieron las semillas".
Esto deterioró su calidad de vida porque, al volver de las vacaciones y no contar con el aceite, comenzó a inyectarse morfina para poder calmar el severo dolor que sufre. "Volví a la silla de rueda y a consumir morfina. La morfina me lo calma, pero no me lo quita. No puedo ponerme 10 ampollas de morfina por día", indicó.
Sin embargo, esta situación detonó graves problemas de salud, debido a que desarrolló una adicción, e incluso dentro de su núcleo familiar. "Eso agudizó la cuestión psicológica, física, todo. Porque de encontrarte que vos te podes movilizar sola a un estado donde no podes hacer nada, eso fue el detonante de un cuadro de depresión...Mi mamá no soportaba verme así, mis hijos creo que me odian por eso", añadió.

Cambio rotundo.
Guevara señaló que el pedido de autorización es para "ganar calidad de vida", una cuestión que consideró que le están negando. En ese sentido, aseguró que el aceite de cannabis cambió su vida "rotundamente para bien", debido a que gracias a ello "no tenía dolor. Manejaba, salía y tenía una vida normal". Algo que no sucede con la morfina, debido a que "la morfina me calma, el cannabis me lo saca directamente".
Sin embargo, hace unas semanas atrás, gracias a la ayuda de uno de sus hijos, logró encontrar una nueva variedad que "al tercer día que lo empecé a tomar, me di cuenta me estaba haciendo efecto". Sin embargo, le quedan pocas dosis.
Por ello, insiste desesperadamente que la Justicia le otorgue la autorización para "no estar de manera ilegal, porque me están obligando a ser ilegal".

Producción local.
Guevara explicó que en el recurso de amparo solicitó que "se use el INTA provincial para cultivar y el Laboratorio provincial para hacer las distintas cepas. El recurso esta hecho así ¿Por qué? Porque yo fui la cara visible, pero también pensaba en los otros pacientes..."
A su vez, indicó que "debería ser gratuito", y que si el Estado no quiere fabricarlo que le de "la autorización" y no la obligue a "estar ilegalmente por mi salud".