"Plantean una nueva conquista del desierto"

El diputado Jorge Lezcano (PJ), presidente de la comisión de Ríos Interprovinciales, criticó al presidente Mauricio Macri
por sus declaraciones a favor de la obra Portezuelo del Viento, que pretende construir Mendoza sobre el río Grande, afectando el caudal del río Colorado, y señaló que "el agua que bebemos en nuestras casas del acueducto no solo va a ser escasa, sino intomable".
El legislador que ayer analizó la problemática del laudo del presidente sobre Portezuelo junto a Alicia Mayoral, Carina Pereyra, Stella Maris Colla, Claudia Godoy y José González, integrantes del bloque oficialista en la Legislatura. "Macri plantea una nueva conquista del desierto", manifestaron.
Las declaraciones del presidente en Mendoza "dejan muy clara su intención para con La Pampa y evidencia que el problema de Portezuelo, ahora, lo vamos a tener con Nación antes que con Mendoza", indicó Lezcano.

Más salinidad.
Dijo que La Pampa dio un "paso trascendente" en la recuperación del Atuel con el último fallo de la Corte, pero "ahora, cuando aún no se concretó ni siquiera la regularidad del caudal ecológico, el presidente coquetea con el laudo a favor de Mendoza por la construcción de Portezuelo, que si se construye sin una política clara de aguas, va a dejar a nuestra provincia con una merma importantísima en el caudal del Colorado y un alto impacto en su salinidad. El agua que bebemos en nuestras casas del Acueducto no solo va a ser escasa sino intomable".
"Cuando Macri dice que 'el Colorado genera agua dulce de gran calidad y nadie la usa' no es que no sepa porque está mal asesorado, en realidad no le importa. La impronta política de su gestión nos deja muy clara su inclinación a favorecer a los latifundistas sojeros, es un nuevo padre de los terratenientes que ve a La Pampa como el patio trasero del país y, a los pampeanos, como los descastados del sistema federal", siguió.
Por otro lado, Lezcano destacó que el gobernador Carlos Verna "no pelea con Macri porque es caprichoso", sino porque "le importa La Pampa, la defiende con uñas y dientes mientras que al Presidente no le interesa. A este paso y con el espíritu centralista de las políticas nacionales, parece que se estuviera planeando una nueva conquista del desierto, dejando a La Pampa como zona de sacrificio, potenciando el éxodo para repartir las tierras entre los amigos, como se hizo un siglo y medio atrás".