Piquense construye una casa ecológica

Margarita Cervio y su hijo adolescente Jalil (12), desde hace un tiempo construyen su propia casa en gran medida con botellas de vidrio y otros elementos reciclables. Además utilizan aberturas usadas, un sistema de calefacción alimentado por energía solar y diseñaron la ubicación de la vivienda de forma que durante la mayor parte del día le ingrese la luz del sol por las ventanas, para de ese modo favorecer el ahorro energético.

La mujer, que es funcionaria municipal, construye su vivienda en un sector de quintas de General Pico, sobre calle de tierra, lejos del movimiento y el ruido del centro piquense. Si bien la estructura de la vivienda fue levantada por un albañil y cuenta con la dirección de obra de un arquitecto amigo, junto a hijo pega los ladrillos que ella misma fabrica con botellas de vidrio.
"Toda mi familia se construyó la casa con sus manos y eso fue algo que siempre me enorgulleció. Entonces yo quería repetir esa historia con Jalil. Empecé a ver, a buscar y hay un templo budista que está construido con un millón de botellas de cerveza. Entonces ahí empezó la historia de esta casa. Hace mucho empecé a juntar botellas y los primeros años fueron crueles porque no era fácil conseguirlas. Uso botellas de todo tipo, porque a mayor variedad de tamaños se hace más fácil conseguir. Entonces los vecinos de mi infancia del barrio San Etelvino me juntan las botellas todos los días y ahora tengo un montón juntadas para armar ladrillos", contó.

Disfrutar del proceso.
También destacó que no tiene prisa por terminar la construcción y que disfruta el día a día y el proceso que comparte con su hijo.
"Lo que me gusta de esta construcción, es que lo podemos hacer los dos. Más allá del orgullo de poder hacerla, hoy cuando todo es tan rápido, tan inmediato, me encanta que Jalil pueda visualizar ese proceso. Lo bueno es saber disfrutar de los procesos. A nosotros cuando nos preguntan cuando vamos a terminarla, les digo que no sé. Eso tampoco me preocupa porque vamos disfrutando el día a día y me gusta transmitirle que con constancia y tiempo se puede hacer lo que se quiere, lo que planifica y lo que desea", señaló.

Casa ecológica.
La mujer, que se desempeña en el área de Turismo de la comuna local, dio detalles de la construcción de la casa la cual en partes lleva paredes levantadas con ladrillos de vidrio que ella misma fabrica.
"Los dos tenemos mucha consciencia ecológica, y por eso la hacemos de materiales reciclados. Todas las aberturas son usadas (algunas fueron compradas en algún anticuario de Buenos Aires), todo intenta ser reciclado y rehusado. La orientación de la casa está pensada en esto de ahorrar energía, de aprovechar el sol. La casa está orientada para que las habitaciones sean lo primero que se iluminen cuando salga el sol, y cuando se oculte, los lugares donde más se transita", dijo.
El proceso de construcción conlleva juntar botellas de todo tipo, limpiarlas, cortarlas para que queden de una medida de 11,5 centímetros para luego pegarlas.

Trabajo artesanal.
Esto consideró que es un "trabajo bastante lerdo y artesanal", dado que "son muchas horas, es mucho tiempo el que se invierte en todo esto". Para ello, se pone como meta "cortar 30 botellas por día" y en caso que no lo consiga recupera el tiempo durante el fin de semana.
Cervio explicó que de vidrio construye las paredes que no son portantes, las cuales no soportan el peso de la estructura de la casa. A modo de prueba, junto a su hijo ya levantó una pared trasera en la cual utilizó poco más de 2.000 ladrillos fabricados con botellas.
"Esta paredes es de prueba, para ver como hago el resto. En una están colocados de forma lineal, y en la otra están trabados los ladrillos entre sí, y eso requiere de mayor trabajo y de mayor cantidad de ladrillos. Además se necesitan más variedad de medidas. Los ladrillos tienen 23 centímetros de aire, de aislación. Por ahora estoy probando cómo reacciona el material, cómo reacciona la mezcla y funciona el encintado. Cuando no tenes referencias se hace a ensayo y error", señaló.
En otras partes de la casa también construirá otras paredes levantadas con ladrillos de vidrio, y estima que utilizará 12 mil botellas en la obra.
"Ya levanté una pared con más de 2 mil botellas. Todas las paredes que faltan son de ladrillos de vidrio y se calcula que llevarán 12 mil botellas y otras 8 mil botellas para el techo. Alrededor de la casa llevará el piso hecho de la base de las botellas", dijo.

Con sello propio.
La obra que llevan adelante Margarita y Jalil, pretende tener su propia impronta y graficar un resumen de la historia familiar. Es que en uno de los caminos del terreno, marcado por una docena de rosales, plasmaron el árbol genealógico de la familia, con la técnica del mosaiquismo.
"También la casa va a ser media extraña, porque yo digo que uno ve una casa y sabe quien vive adentro. Quiero que él vea a la casa y vea a su madre, se vea a él, nos vea reflejados. Esa va a ser la casa de los dos", dijo.
Además en la parte delantera del terreno Cervio plantó "un bosquecito de ocho árboles frutales" y proyecta para el exterior de la vivienda, una escalera que la rodee, revestida con botellas, y que termine al frente con una cabeza de dragón construida en hierro. Esta escalera conducirá a una amplia terraza, donde estarán los equipos solares, y a donde por las noches, ambos subirán a ver las estrellas.