"Nos rodeó el fuego y nos salvamos de milagro"

El productor agropecuario realiquense José Luis Castaño, que tiene un establecimiento rural en la zona de la localidad mendocina de General Alvear, relató a este medio que sufrieron momentos muy tensos por los incendios. El establecimiento rural de la familia pampeana ubicado en la zona de la Escandinava quedó totalmente arrasado por las llamas. Las pérdidas son de miles de pesos, por animales muertos, y alambrados, pasturas y aguadas quemados, entre otros daños.
Castaño dijo que él, su hermano y un grupo de ocho personas, entre empleados y brigadistas, vivieron horas de mucha angustia, una muy mala experiencia cuando intentaron salvar algunos animales. "El fuego nos jugó una mala pasada y quedamos rodeados. Nos salvamos gracias a Dios", indicó el ruralista.
El entrevistado expresó que el incendio se inició por una tormenta eléctrica, la caída de un rayo en la zona del paraje de la Mora, ubicado a la vera de la ruta nacional 188 entre General Alvear y el límite con San Luis. "Cuando observamos que el fuego avanzaba hacia nuestro campo comenzamos a cerrar las aguadas para que la hacienda llegue hasta los corrales y de esa forma trasladarla hacia una zona segura. Pero rápidamente el fin de semana el fuego ya lo teníamos en el campo", relató.
"Gran parte de los animales que estaban en el monte logramos pasarlo a la zona de fincas, porque corríamos riesgo de quedarnos a mitad del camino y que nos sorprendiera el fuego. Ese día nos quedamos en el casco de la estancia, porque pensamos que el fuego no llegaría hasta esa zona. Estamos juntos a policías, brigadistas y empleados del campo, pero pasamos momentos muy espantosos y traumáticos porque el fuego llegó a pocos metros de la casa, a la zona de los corrales, a escasos 50 metros", indicó.

"Nos encerramos".
"En un momento salimos de la casa porque ya era imposible permanecer en el interior, el fuego ya estaba en los corrales y tomaba cada vez más fuerza", señaló y agregó: "Fue tremendo, espantoso y traumático, nos tuvimos que encerrar dentro de las camionetas con el aire acondicionado a fondo para poder respirar, algunos del grupo intentaron tirarse al tanque de agua, pero el fuego nos rodeó de tal forma que era imposible pisar la tierra. Quemaba, no pudimos disparar hacia otro lado porque todo alrededor era fuego, solo nos quedaba estar dentro de las camionetas".
Castaño en su minucioso y escalofriante relato señaló: "Entre el humo, el susto, el calor sofocante, que me aplastaba, no se veía nada por el humo, ya no sabíamos qué hacer, pasaron más de 10 minutos, fue interminable hasta que pasaron las llamas más importantes. El fuego siguió rumbo al norte, quedó un viento denso y caliente, que levantaba polvo, cenizas, humo que hacía el aire irrespirable".
"Estuvimos encerrados dentro de la camioneta alrededor de 45 minutos hasta que pudimos salir. Nos tapamos la boca con un trapo mojado para ver cómo estaban los demás y recién alrededor de las 22 nos encontramos con otro grupo de brigadistas que venían combatiendo el incendio", dijo.

Pérdidas importantes.
El productor realiquense sostuvo que afortunadamente no hubo heridos, "falta relevar la totalidad de los daños materiales, pero las pérdidas fueron importantes, nos quedamos sin forestación, pasturas naturales, alambrados, entre 15 y 18 kilómetros, entre otros daños. En cuanto a los animales las pérdidas rondan los 80 vacunos".
Ahora la familia está abocada en la búsqueda de un campo en la zona de San Luis para seguir alimentando los animales.