Investigan a deportista

Diego Ambrogetti, juez de control de esta ciudad, le inició una causa penal a un conocido boxeador del norte pampeano, que está acusado de haber abusado sexualmente de una persona muy cercana a su entorno familiar. El hecho habría ocurrido hace nueve años y fue ventilado días atrás, en las redes sociales, por el presunto damnificado.
Durante los últimos días un joven, en su perfil personal de la red social Facebook, denunció que un conocido deportista del norte provincial, tiempo atrás, lo sometió sexualmente en una quinta. En el mismo posteo indicó que mientras perpetró el ataque sexual, lo amenazó para que no contara lo sucedido.
"Esta basura abusó de mi siendo mi primo. Me llevó a una quinta con mentiras, me sostuvo de los brazos y me hizo de todo" publicó el denunciante en un cruento relato que hizo.
Tras esto, se iniciaron actuaciones en la Justicia piquense y ayer el denunciado concurrió a los Tribunales de esta ciudad, donde se le tomó declaración indagatoria en sede fiscal. Luego, pasado el mediodía, se le formalizó la Investigación Fiscal Preparatoria en la cual se lo puso en conocimiento del delito por el que se lo investiga.

Formalización.
De la audiencia que coordinó ayer el juez Ambrogetti, participó el defensor privado Gastón Gómez, y la fiscala Ana Ruffini, de la Fiscalía Temática de Delitos de género y de violencia familiar de la Segunda Circunscripción Judicial de La Pampa.
En esta etapa del proceso, el magistrado le formalizó la investigación fiscal al sospechoso, por la calificación inicial de Abuso sexual con acceso carnal, figura prevista en el tercer párrafo del artículo 119 del Código Penal. Además ordenó que se le practique una pericia psicológica al denunciante.
Luego le otorgó la libertad, aunque le dictó una restricción de comunicación y acercamiento hacia la presunta víctima, hasta la finalización del proceso. También le prohibió que se dirija o refiera al denunciante, a través de las redes sociales y medios púbicos. El juez dispuso esto, tras entender que no queda configurado el peligro de fuga ni de entorpecimiento de la investigación, dado que el imputado y el denunciante, residen en localidades diferentes.
Las fuentes que fueron consultadas por LA ARENA se refirieron que el hecho denunciado habría ocurrido hace nueve años, y que ello genera serias dificultades a la investigación.