Incendio intencional

Una familia zíngara denunció que un vecino les prendió fuego dos automotores y casi quema un tercero. Aseguran que días antes los había amenazado con quemarles la casa y los autos que venden.
El domingo a la madrugada un incendio intencional provocó serios daños en dos vehículos que pertenecían a una pareja que vive en la calle Gaich, casi esquina Luro, compuesta por Rubén Troico y Rosalía Esteban. Por esa situación, ambos radicaron una denuncia en la Seccional Primera, en la cual acusaron del siniestro a un vecino que tiene su casa exactamente enfrente a la de ellos, calle de por medio.
En ese sentido, Esteban mostró a este diario una denuncia anterior que radicó contra su vecino por las supuestas amenazas que el hombre había proferido contra ella y su esposo, según la cual, les había advertido que les iba a "prender fuego la casa y los autos". Afirmó, además, que en otras oportunidades les realizó amenazas de muerte.

El siniestro.
El incendio ocurrió el domingo a las 2.30 en la calle Gaich, casi Luro. Las llamas destruyeron en forma total una Peugeot Partner pero también alcanzaron y provocaron serios daños a una Chevrolet Lumina. Un tercer vehículo, también de la familia de Troico y Esteban, sufrió daños menores, gracias a la rápida acción de la mujer que logró empujarlo y alejarlo de los otros dos, para evitar que el fuego lo afectara. De hecho, a simple vista, puede verse que un lateral del vehículo, un Renault Clío, tiene la pintura saltada por el calor al que estuvo expuesto.
Troico visitó ayer la redacción de LA ARENA, donde desmintió las versiones iniciales sobre el suceso que hablaban de una pelea entre familias de la comunidad zíngara. "Nosotros somos gitanos y yo me dedico a la venta de automotores, pero el vecino que nos prendió fuego, no. De hecho, se mencionó que luego del incendio algunas personas arrojaron piedras contra una propiedad de la familia Esteban, pero eso no ocurrió", afirmó Troico.

Estacionamiento.
El denunciante y su esposa afirmaron que el vecino les aseguró que estaba molesto porque los clientes que los visitan para comprar autos suelen estacionar sus vehículos frente a la propiedad del acusado de causar el incendio. "El 29 de diciembre vino y nos amenazó con un cuchillo. Ese día nos dijo que nos iba a prender fuego todo, la casa y los autos. Nosotros nos metimos adentro de la casa y llamamos al 101", relató Troico. El hombre vive junto a Rosalía Esteban y los hijos de ambos, de 1 y 2 años de edad.
Troico se mostró agradecido con el personal policial que trabajó ese día, tanto de las seccionales Primera y Tercera, como de la Brigada de Investigaciones y del cuerpo de Bomberos de la Unidad Regional I. De hecho manifestó que fueron los efectivos quienes sacaron de la casa a los pequeños, ante la magnitud de las llamas que amenazaban con extenderse hacia la vivienda.
El vendedor de autos reclamó a las autoridades judiciales que tomen medidas en el asunto porque su vecino, acusado de provocar el incendio, está en libertad.