Feriados: una ciudad desierta

Un aspecto inusual mostraba ayer el centro santarroseño, con sus calles prácticamente vacías, sin actividad administrativa -de Casa de Gobierno, Legislatura y bancos-, y sin comercios abiertos.
Solo en un par de céntricas confiterías se podían observar algunos pocos parroquianos. La plaza San Martín, siempre tan transitada, estaba absolutamente desierta tal como lo muestra la toma fotográfica.
El fin de semana extra largo -tal vez con una buena cantidad de vecinos fuera de la ciudad-, hizo que los santarroseños en general prefirieran recluirse en sus propias viviendas, y no salir, al menos al centro de la capital. Si hubo gente en el predio de la laguna Don Tomás o en las afueras, sobre todo realizando actividades físicas
El mozo de uno de los bares del centro dijo textualmente: "La verdad es que hay un piojo bárbaro! No anda nadie... habré servido 30 cafés en toda la mañana. Tengo 700 pesos en la billetera", precisó.
Lo cierto es que, al menos durante la mañana y buena parte de la tarde, el panorama era el mismo: una notable merma de gente en el centro de la ciudad. Al atardecer algunos se animaron a la clásica vuelta del perro, y algunos -no demasiados- ocuparon algunas mesas de las confiterías y restoranes.
Está previsto que hoy algunos locales comerciales abran sus puertas, y quizás un poco pueda cambiar la perspectiva que se observaba ayer. Recién mañana miércoles la ciudad tornará a tener su aspecto acostumbrado.