Denuncian estafas en cursos terciarios

La Policía de Quemú Quemú, en conjunto con la fiscalía de General Pico, investigan por estafas a una empresa que brindaba capacitaciones terciarias en esa localidad. La docente a cargo de dar los cursos no estaba habilitada. Además la firma habría librado cheques sin fondo, y habría cometido estafas de este tipo en otras localidades, como Catriló y otras de la provincia de Buenos Aires.
Según informaron fuentes ligadas a la investigación a LA ARENA, durante los últimos días la policía de Quemú recibió una denuncia de un hecho que habría damnificado en 180 mil pesos, a una decena de alumnos que hacía uno de los cursos que ofrecía esta empresa.
La firma de estudios terciarios, primero dictó los cursos en el Centro Educativo Catriló, donde se desempañaba la Universidad Virtual, y luego pasó al espacio del Instituto Catriló. En esa localidad se dictaban capacitaciones jurídicas, contables y administrativas, entre otras. Luego llevó su oferta educativa a Quemú.

Sin habilitación.
El problema se suscitó con el curso de Mandatario del Automotor, dado que un grupo de alumnos debían rendir el examen final, pero no pudieron hacerlo porque la docente a cargo llevaba más de tres semanas de inasistencias injustificadas. Ante las sospechas que les generó la ausencia de la mujer (que se habría identificado con dos apellidos diferentes), los damnificados iniciaron averiguaciones.
Consultaron a la entidad que está encargada de validar el título de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor, que les informó que esa mujer no se encontraba habilitada para dar los cursos. Así, los diez alumnos (que pagaron cada uno nueve cuotas de 2.000 pesos), no pudieron obtener el certificado de la capacitación que llevaron a cabo.
Voceros indicaron que la empresa también fue denunciada por haber entregado cheques sin fondo, tanto al personal administrativo que tenía a cargo, como a los docentes que contrataba. Se esperaba que también surgieran denuncias similares en Catriló, que serán investigadas por la Justicia de Santa Rosa. El monto total de la estafa, entre ambas localidades, ascendería a media millón de pesos.