Casino: las apuestas en 2017 llegaron a $803.2 millones

Se estima que a lo largo del año pasado, los apostadores dejaron 803,2 millones de pesos en el edificio de la avenida Illia, en el ingreso a la ciudad. El Estado recaudó 65,8 millones de pesos por el Impuesto a los Ingresos Brutos que tributa la empresa de juegos de azar.
JUAN JOSE REYES - Los pampeanos y los visitantes de provincias vecinas que vienen a apostar al Casino Club siguieron batiendo récords de apuestas durante 2017. Oficialmente puso saberse que por el canon de Dafas la firma dejó remesas por 47.045.880 pesos, un 40% más que durante 2016. A su vez, por el Impuesto a los Ingresos Brutos, tributó 65.864.232 pesos (tiene una alícuota especial del 8,20%). Con estos datos puede inferirse que los apostadores dejaron en el Casino la friolera de 803.222.341 pesos durante el año pasado en la principal sala de juego de La Pampa.
La locura por los juegos de azar da lugar a que viajen entre 3 y 5 mil personas provenientes desde General Pico, General Acha, Eduardo Castex, Intendente Alvear y hasta 25 de Mayo en 20 ó 30 micros todas las semanas.
La ruleta, el Poker y sus torneos, los Craps (dados), el Black Jack, el Punto y Banca o las máquinas tragamonedas son los principales atractivos de la principal industria de los juegos de azar en La Pampa. El Casino Club santarroseño es la cadena más grande de salas de juego (tiene 27 instaladas en el país) y también en Latinoamérica. Pero lo visible es que la cifra de dinero que juegan los pampeanos aparece como una afrenta a la modesta sociedad en la que vivimos.

Ludópatas crónicos.
Ese impulso irreprimible de jugar en un casino cada día tiene más adeptos aquí. Según los especialistas alcanza al 3% de la población, unos 10.500 mil jugadores compulsivos en la provincia. El dinero que dejan día a día es inconmensurable. Solo por canon mensual que le abona el Casino al ISS y que aumentó un 40% en 2017, trepó a los 47.045.880 pesos sobre los 33.771.884 de 2016. Con un plazo de concesión hasta 2022 puede decirse que se dejarán unos 252 millones de dólares (4,8 mil millones de pesos) en el próximo lustro.
La gente que cae en la irresponsabilidad del juego preocupa más allá que, como se explicó entre el ISS y la DGR le deja mucho dinero a las arcas públicas, y buena parte de ello va al Ministerio de Desarrollo Social. Pero como dice el adagio, de enero a diciembre el dinero se lo queda el banquero. La cantidad de máquinas tragamonedas creció geométricamente desde que se instaló el lujoso hotel Mercure de la cadena francesa Accord y que costó 300 millones de pesos.
Las máquinas tragamonedas que Casino Club tuvo durante años en la calle Lagos, en pleno centro de la ciudad (local que fue cerrado en septiembre de 2015), están hoy en el edificio central de la firma. En total la sala cuenta con 400 tragamonedas, además de 16 mesas de Ruleta; cinco de Black Jack; tres de Punto y Banca, cuatro de Craps (juego de dados) y tres de Poker, toda una parafernalia ludópata.

Impuestos y canon.
El artículo 23 del Código Fiscal de La Pampa y la tarifaria 2018 recién aprobada en la Legislatura tiene establecido para la explotación de casino una base imponible especial con una alícuota del 8,20%. La recaudación obtenida se integra a la masa de los fondos a distribuir de acuerdo a lo establecido en el Régimen de Coparticipación a Municipalidades y Comisiones de Fomento (Ley Nº 1065). Entre ambas el año pasado ingresaron 113 millones de pesos al erario público provincial.
El canon pagado por el Casino a Dafas pasó de 19,67 millones en 2015 a 33,77 millones en 2016 y a los 47 millones en el presente ejercicio. En su momento hubo una investigación judicial -hoy prescripta- sobre las presuntas irregularidades en el otorgamiento de la concesión del juego a favor de Casino Club, cuando en 1994 se firmó el contrato por 20 años, y también cuando en 1999 se lo modificó para que el canon pasase de ser móvil a fijo.