Science publicó un estudio con aportes de la UNLPam

Dos investigadores de la Universidad Nacional de La Pampa participaron de una investigación cuyos resultados fueron publicados ayer por la prestigiosa revista Science bajo el título "Plant species richness and ecosystem multifunctionality in global drylands". El trabajo, dirigido por el joven científico español Fernando Maestre, evalúa de forma explícita las relaciones entre la funcionalidad del ecosistema y la biodiversidad bajo condiciones naturales a una escala global.
Sus resultados indican que el número de especies de plantas está directamente relacionado con el funcionamiento del ecosistema en las zonas áridas de todo el planeta. Se trata de una contribución a la ciencia con importantes implicancias para la conservación de la biodiversidad y la sustentabilidad de los ecosistemas áridos.
Los conocimientos aportados por la investigación fueron el resultado del trabajo colaborativo de más de cincuenta investigadores pertenecientes a treinta instituciones de diferentes países, entre ellos Argentina. En nuestro país tres grupos de investigadores formaron parte del proyecto: Aníbal Prina y Ernesto Morici (UNLPam), Eduardo Pucheta y Gabriel Gatica (Universidad Nacional de San Juan) y Juan Gaitán y Donaldo Bran (INTA EEA Bariloche).

Cambio climático.
La información fue suministrada ayer por la UNLPam a través de un parte de prensa. Maestre es ecólogo y se desempeña como profesor en la Universidad Rey Juan Carlos, de España. Los resultados del trabajo que realizó liderando el equipo internacional de investigadores sugieren que la preservación de la biodiversidad vegetal es crucial para frenar los efectos negativos del cambio climático y la desertificación en zonas áridas.
"Si bien existen evidencias de que la biodiversidad es un factor importante para el correcto funcionamiento de los ecosistemas y que, por lo tanto, aquellos en los que conviven más especies proporcionan más servicios y funcionan mejor, este estudio es el primero en evaluar de forma explícita las relaciones entre la funcionalidad del ecosistema y la biodiversidad bajo condiciones naturales a una escala global. Los resultados del mismo indican que el número de especies de plantas está directamente relacionado con el funcionamiento del ecosistema, y éste, a su vez, con la temperatura media anual, en zonas áridas de todo el planeta", se explicó.

Desertificación.
La investigación consistió en una observación directa de 224 ecosistemas naturales dispersos a lo largo de dieciséis países de todos los continentes excepto la Antártida. Ese trabajo fue complementado por un escrupuloso examen de más de 2.600 muestras de suelo, llevado a cabo en los laboratorios de las universidades Rey Juan Carlos (Redlabu), Pablo de Olavide (Sevilla) y de Jaén. Los investigadores analizaron catorce variables relacionadas con el ciclo de elementos esenciales para la vida, como el carbono, el nitrógeno y el fósforo, que son a su vez buenos indicadores del funcionamiento de los ecosistemas y de los servicios que nos prestan (mantenimiento de la fertilidad del suelo, control de la erosión, regulación del clima mediante la fijación de CO2 atmosférico, etc.). De esta forma, no sólo se ha estimado el estado funcional de los ecosistemas, sino que se ha obtenido información para poder identificar el inicio de procesos de degradación de los mismos que, en zonas como las estudiadas, pueden llevar a su desertificación.

Biodiversidad.
De acuerdo al informe, las zonas áridas tienen gran importancia a nivel mundial, ya que cubren el 41% de la superficie terrestre, alojan al 38% de la población humana y poseen una gran significación para el mantenimiento de la biodiversidad global, al albergar el 20% de los principales centros de diversidad de plantas y el 30% de las principales áreas de aves endémicas. Estos ecosistemas son también muy vulnerables ante el cambio climático y la desertificación, dos de los principales problemas ambientales a los que se enfrenta la humanidad.
"Este estudio proporciona evidencias empíricas sobre la importancia de la biodiversidad para mantener y mejorar la funcionalidad de los ecosistemas áridos, semiáridos y seco-subhúmedos. La calidad y cantidad de servicios ecosistémicos depende en buena medida de variables como las evaluadas, por lo que los resultados obtenidos indican que el aumento del número de especies de plantas puede mejorar la provisión de los mismos. Igualmente, y dado que la desertificación a menudo comienza con la pérdida de la fertilidad del suelo, dicho aumento puede también aumentar la resistencia del ecosistema frente a la desertificación", afirmó Maestre, según el reporte de la UNLPam.

Agronomía y Ciencias Exactas
La publicación del estudio fue la culminación de cinco años de investigaciones. Desde la UNLPam destacaron la participación de grupos de investigación compuestos por botánicos y ecólogos de varios países latinoamericanos como México, Venezuela, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y Argentina. Gracias a ello quedaron representados en el trabajo la mayoría de los variados ecosistemas áridos y semiáridos del continente. Los experimentos de campo fueron en su mayoría financiados por las instituciones a las que pertenecen estos grupos.
En nuestro país, además de la UNLPam, participó un grupo de la Universidad Nacional de San Juan, liderado por Eduardo Pucheta y el grupo de ecología del INTA Bariloche liderado por Donaldo Brand.
En La Pampa, el trabajo de campo fue financiado por la Facultad de Agronomía. El grupo fue liderado por Aníbal Prina y participaron los investigadores Ernesto Morici, Graciela Alfonso, Ricardo Ernst, Eugenia Estanga Mollica y Walter Muiño, todos pertenecientes a las facultades de Agronomía y de Ciencias Exactas y Naturales. Si bien esta publicación es el corolario y el premio a este gran esfuerzo colectivo, hubo numerosas presentaciones previas a congresos con los resultados parciales obtenidos en las parcelas ubicadas en La Pampa.
La UNLPam resaltó que la participación coordinada de numerosos grupos de investigación es posible, y que los resultados así obtenidos son sumamente valiosos por ser globales. Incluso por las nuevas alternativas de trabajo surgidas a partir del trabajo en red, como la colaboración de Prina con grupos de investigadores de México y con el grupo de botánica de la Universidad Técnica Particular de Loja.