En una década, la producción cultivada será de 4,5 millones de toneladas

Según datos oficiales de la Fundación Producir Conservando, la superficie agrícola Argentina podría crecer 6 millones de hectáreas y trepar a 42 millones en la zona territorial. El área en la que se siembra soja, maíz y trigo, girasol y sorgo -entre otros cultivos en el país- es de 36 millones de hectáreas.
Juan José Reyes *
La Pampa tiene una superficie de 14.344.000 hectáreas, pero se cultivan 2.850.000 (19,8%), pero en la próxima década estiman que alcanzará gracias a la enorme eficiencia del productor, unas 3,5 millones de hectáreas, es decir una suba del área cultivable en toda la región del 22 por ciento. Asímismo, se pronostica que entre los principales cinco cultivos de gramíneas y oleaginosas se alcanzaría una producción de más de 4,5 millones de toneladas.
La Fundación Producir Conservando (Funproco) está formado por un grupo de empresarios (de La Pampa lo integra la firma Lartirigoyen S.A.) y técnicos oficiales de todo el país, que hace 25 años trabaja en pos de la implementación de sistemas conservacionistas de producción. Realizan trabajos de investigación académica sobre temas micro y macroeconómicos, de biotecnología, infraestructura, educación y empleo -entre otros- que abarcan a toda la cadena agroindustrial para colaborar con el desarrollo del país. Pero para ello, en el caso pampeano más específicamente, se necesita capital de trabajo ya que apenas el 15% de los productores podrán sembrar exclusivamente con capital propio. Esta situación de liquidez ajustada cobra mayor visibilidad con otro dato: el 20 % de las Eaps en La Pampa mantiene fuertes deudas de la campaña 2014/15, que están siendo refinanciadas para empezar a obtener nuevo capital, tanto en la fina que ya empezó y de la próxima gruesa.

El esfuerzo necesario.
Con esta superficie cultivada, 42 millones de hectáreas en el país, los experto consideran que es muy factible lograr cosechas de granos de 145 millones de toneladas, aunque advirtió que eso implicará realizar grandes esfuerzos tanto del sector privado como del Estado. En el país se llegaron a sembrar 45 millones de hectáreas y que para recuperar esta superficie "no es necesario aumentar el desmonte, pero sí es fundamental impulsar políticas de reordenamiento territorial, especialmente en el norte del país y en la Patagonia, donde se pueden sumar tierras razonablemente".
Advierten que para que ese crecimiento sea viable, es clave actualizar la logística de cargas y la red vial. En otras palabras, mejorar las rutas nacionales, provinciales y caminos vecinales en un promedio de un 15% anual acumulativo al igual que en los caminos de tierra en la que hay un deterioro enorme. Afirman que lo mismo ocurre, con la antigüedad de los camiones: una medición entre casi 2.200 vehículos, realizada entre los que llegan a puerto, mostró que el 54% eran modelos anteriores al 2000; un 35% se patentó entre ese año y el 2010; y sólo el 16% se compró entre 2010 y 2015.
Pero a pesar de la logística, recomiendan "duplicar el consumo de fertilizantes para cuidar los suelos y aumentar los rendimientos, sino se estará muy lejos de estar reponiendo mínimamente los nutrientes que se están extrayendo con el sistema productivo actual". Todo ello en el entendido de que el aporte tributario de la Cadena Agroindustrial (CAI) representó en la campaña pasada un 44% del total de los recursos del sector público argentino. El mismo muestra tendencia creciente, incrementándose un 57% en la última década, pasando de 45.900 millones en 2005 a 72.100 millones de dólares en 2016 (medido en moneda constante).

La superficie.
En los últimos años, se observa una marcada expansión de la superficie sembrada y la producción agrícola en Argentina, alcanzando en promedio para el último quinquenio niveles del orden de las 30 millones de hectáreas y 100 millones de toneladas, respectivamente. Si bien las previsiones para la próxima década llegaban a las 130 millones de toneladas, esa meta, que potencialmente sigue vigente, podría incrementarse hasta los 150 ó 160 millones de toneladas. La mayor rentabilidad de los oleaginosos, en particular de la soja, llevó a intensificar la siembra de tal manera que se alcanzó al 70% del área total sembrada, lo cual no es sustentable en el tiempo.
A fin de establecer el potencial del área involucrada en el total, se tomó en el caso de La Pampa la información disponible del INTA, relacionada con el uso/aptitud agrícola de los Suelos en rotación, que si bien data de mediados de los años 90, es la única disponible publicada, y marca un horizonte máximo de expansión del orden de las 650 mil hectáreas. Para el análisis técnico y desde el punto de vista de los rendimientos, se tomaron las tasas de crecimiento de las últimas campañas, ajustado según las zonas y cultivos, en el marco de condiciones climáticas estables, como un promedio de la potencialidad de los mismos.
* Economista