Macri y Fernández se sentaron juntos en la misa en la Basílica de Luján

El presidente saliente, Mauricio Macri, y el mandatario electo, Alberto Fernández participaron hoy de una misa "por la unidad y la paz" en la Basílica de Luján, en un marco de cordialidad entre los espacios políticos de ambos dirigentes.

En el Día de la Inmaculada Concepción de María, Macri y Fernández se ubicaron en sillas contiguas en la primera fila para participar de la celebración religiosa, donde se los observó sonrientes y dialogando en más de una oportunidad.

Además, ambos mandatarios se efectuaron el saludo de la paz durante la misa y al final de la misma, en una clara señal de cordialidad entre los referentes políticos.

En sintonía, Alberto Fernández se acercó a saludar a los ministros del Gobierno de Mauricio Macri, al igual que el presidente saliente, quien se abrazó con el futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Por parte del Frente de Todos, asistieron los futuros ministros Daniel Arroyo (Desarrollo Social), Felipe Solá (Relaciones Exteriores), Santiago Cafiero (jefe de Gabinete), Marcela Losardo (Justicia y Derechos Humanos), Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Nicolás Trotta (Educación), entre otros.

En tanto, en representación de Juntos por el Cambios concurrieron los ministros salientes Patricia Bullrich (Seguridad), Marcos Peña (jefe de Gabinete), Guillermo Dietrich (Transporte), y Hernán Lacunza (Hacienda).

Las principales ausencias estuvieron dadas por la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y su sucesor, Axel Kicillof, al igual que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la vicepresidenta electa, Cristina Fernández.

El arzobispo de Mercedes- Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, pidió "no caer en la tentación de querer destruir al otro", al pronunciar su homilía en la Basílica de Luján frente a Macri y Fernández.

"Debemos hacer todo lo posible y resistir por no caer en la tentación de querer destruir al otro", manifestó Scheinig en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María.

El religioso también pidió "volver a dialogar" y construir políticas que "trasciendan los gobiernos", y consideró que "necesitamos promover una cultura del encuentro" y "volver a dialogar todas las veces que sea necesario".

"Estamos agotados de tantos desencuentros y peleas. No se trata de una unidad homogénea o hegemónica, sino de una unidad necesaria para construir el país deseado y salir del laberinto en el que nos encontramos", manifestó el arzobispo de Mercedes- Luján.

Además, consideró que "ninguna persona o grupo en soledad o aislado es la Patria", y argumentó: "La Patria somos todos. La comunión entre nosotros no es una cuestión estratégica, hace a la esencia de lo que somos en el origen y a lo que podemos ser en el destino común".

En sintonía, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Vicente Ojea, convocó a "reconectarnos con la realidad", y afirmó : "A veces creemos que la realidad es un espectáculo que sucede fuera de nosotros".

"El Papa (Francisco) no convoca a un trabajo cuerpo a cuerpo. Tenemos que ponerlos a los más necesitados en el centro del camino de la Iglesia. Que la prioridad esté en el cuidado de los más pobres y de los más frágiles", manifestó.

El presidente electo concurrió a la misa, que duró poco más de una hora, acompañado por su pareja, Fabiola Yañez, al igual que Macri que asistió junto a su esposa Juliana Awada.

Al finalizar la misa, el presidente electo Alberto Fernández afirmó que "el secreto es respetarnos, no pensar igual".

"Fue una misa muy emotiva y muy linda. Es una aprendizaje para todos los argentinos, llegó la hora de estar juntos para siempre. Debemos respetarnos, el secreto es respetarnos, no pensar igual", enfatizó Fernández al retirarse de la celebración religiosa.

En declaraciones a la prensa, el futuro jefe de Estado resaltó que la Iglesia ha hecho "un enorme esfuerzo para unir a los argentinos".

La presencia conjunta de los dirigentes llevó a que en el público se mezclaran muestras de apoyo con insultos hacía ambos lados.

Macri fue cuestionado por la creciente pobreza divulgada la última semana por la UCA, mientras que Alberto Fernández recibió insultos por su respaldo a la legalización del aborto, proyecto de ley que impulsará a partir del año que viene.

En tanto, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich, Roberto Lavagna y Daniel Arroyo fueron aclamados por el público debido a su fuerte militancia religiosa. (NA)