La Legislatura de Mendoza derogó la Ley 9209 que favorecía a la minería

La Legislatura de Mendoza derogó ayer la Ley 9209 que reemplazaba a la 7722 y que permitía el uso de cianuro y ácido sulfúrico para darle vía libre a la minería a cielo abierto. La norma, que había sido impulsada por el gobernador Rodolfo Suarez ni bien asumió su mandato, desató una convulsión social en la provincia.

El proyecto de derogación ingresó en la cámara alta provincial para ser tratado sobre tablas, y los senadores le dieron media sanción, por 34 votos afirmativos, y dos en contra. Los dos votos en contra son de las senadoras Hilda Quiroga (PJ) y Gladys Ruiz (Cambia Mendoza), ambas representantes de Malargüe, el departamento del sur provincial que es netamente minero.
La legisladora peronista, en su alocución en el recinto, afirmó: "Pedimos solidaridad, somos capaces de hacer minería con los controles de los países más avanzados del mundo", afirmó.
En tanto, la senadora oficialista, cargó contra el resto del recinto que apoyó la derogación, y citando un pasaje bíblico, sentenció: "Si a Jesús lo crucificaron diciendo que quería salvar al mundo, digo lo mismo que él: 'Perdónalos, Señor, no saben lo que hacen'".

Diputados.
Al tener media sanción por parte de la cámara alta, la norma fue girada a la Cámara de Diputados, para que sea tratada sobre tablas, y tras un debate "exprés", dio sanción definitiva a la derogación de la "ley minera", y volver a "fojas cero", por lo tanto vuelve a regir la Ley 7722, que ahora debe ser promulgada por el Ejecutivo, y publicada en el Boletín Oficial para que tenga plena vigencia.
La derogación a la Ley 9209 se votó por amplia mayoría en el recinto, pero contó con tres votos negativos de legisladores del interbloque oficialista Cambia Mendoza, los diputados Guillermo Mosso (PD), Hebe Casado y Gustavo Cairo (PRO), y hubo un diputado ausente.

Movilización.
Afuera de la Legislatura, unas 3.000 personas se fueron concentrando desde ayer a la mañana, sobre la Plaza Independencia, para seguir las alternativas del tratamiento de ambas cámaras para la derogación de la Ley 9209.
Los asambleístas y autoconvocados siguieron el tratamiento a través de altoparlantes instalados afuera de la Legislatura con un elocuente sentido festivo. Con la sanción definitiva festejaron con una estruendosa algarabía.
Ricardo Funes, ex director de Turismo hasta hace 20 días de San Carlos, fue uno de los "autoconvocados" de ese departamento de Valle de Uco, 100 kilómetros al sudoeste de la capital provincial, y se constituyó en uno de los ambientalistas que convocó a las marchas en contra de las modificaciones a la Ley 7722.
En diálogo con Télam, aseguró: "Primero quiero celebrar que la política haya respondido al clamor popular, pero después ratificar claramente que la megaminería no tiene licencia social en Mendoza".
"Hacemos un llamamiento a la política nacional para ser capaces de pensar un mundo y una Argentina transformada, sin tener que caer en el facilismo de tomar el modelo extractivo, que a la larga termina perjudicando a las poblaciones y a las comunidades", concluyó. (Ambito.com)