Diputados aprobó la reforma judicial

Ente botellazos, insultos, gritos, pase de facturas y acusaciones cruzadas, el debate por el proyecto de democratización de la justicia tuvo algunos episodios que traspasaron la cuestión legislativa.
Luego de una maratónica sesión, cargada de acusaciones cruzadas entre el oficialismo y la oposición, la Cámara baja aprobó en general, ayer a las seis menos veinte de la mañana, por 130 votos a favor y 123 en contra la primera de las iniciativas en debate, la modificación del Consejo de la Magistratura y la elección popular de sus miembros, que deberá volver en revisión al Senado.
Mientras se realizaba la votación artículo por artículo, donde el oficialismo alcanzó los 130 votos necesarios, la oposición cuestionó el resultado de la votación del artículo 2, que establece el número de miembros del Consejo, y luego de un cuarto intermedio, decidió retirarse del recinto en bloque. El kirchnerismo, finalmente, pidió repetir la votación del artículo cuestionado, y obtuvo por segunda 130 votos positivos.
La sesión especial se desarrolló en un marco de acusaciones cruzadas entre el Frente para la Victoria y la oposición, que planteó que este proyecto politizará la justicia, y tuvo momentos de tensión a partir de la denuncia de Elisa Carrió acerca de un supuesto pacto entre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, que también alcanzó a todos sus pares, incluidos los de su propia bancada.

Reformas.
Las reformas incorporadas a pedido de los camaristas de mantener en órbita de la Corte Suprema el manejo del personal y administrativo del Poder Judicial, no cambió el eje central de la propuesta que es la votación directa de los seis académicos, tres jueces y tres letrados; la designación de jueces subrogantes, los concursos previos para designar magistrados, y la reformulación de las mayorías.
Los contrapuntos entre el oficialismo y la oposición comenzaron ya antes de que el cuerpo entrara de lleno en el debate de las iniciativas, cuando la diputada Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, planteó una cuestión de privilegio contra Diana Conti por considerar que como presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales había "impedido" el debate.

Cuestionamientos.
En tanto, los cuestionamientos de la oposición al proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura quedaron expresados por los radicales Oscar Aguad, Ricardo Alfonsín, y Mario Negri, Margarita Stolbizer del GEN, Federico Pinedo del PRO, Elisa Carrió de la Coalición Cívica y el peronista federal Eduardo Amadeo.
Uno de los planteos de la oposición fue que la elección popular es inconstitucional y politizará la justicia, lo que fue replicado por el diputado Carlos "Cuto" Moreno, quien brindó claros ejemplos de miembros del Consejo de la Magistratura con una reconocida actividad partidaria. Moreno sostuvo que "todos los jueces hacen política" y contradijo así el discurso de quienes dicen que el sistema actual garantiza una separación entre la política y el Poder Judicial.
Para explicar su afirmación, el legislador kirchnerista remarcó que "todos sabemos que (Daniel) Ostropolsky", integrante del Consejo de la Magistratura, "es un militante del radicalismo" y que Alejandro Fargosi, otro consejero, "es militante del PRO". También resaltó el origen "radical" del juez y miembro del Consejo de la Magistratura, Ricardo Recondo, sobre quien se preguntó: "¿Alguien tiene en claro que no es opositor? ¿Alguien tiene en claro que no es radical?".
Uno de los primeros opositores en hablar fue el radical Oscar Aguad, quien aseguró que la reforma del Consejo "es anticonstitucional porque colisiona con el artículo 114 de la Constitución" y "somete a los jueces a tener una camiseta partidaria".

Tensión.
En tanto, Margarita Stolbizer, entre sus objeciones a la iniciativa del oficialismo, cargó contra la equiparación de los requisitos para formar parte del Consejo de la Magistratura con los requeridos para ser diputado nacional: "Estamos renunciando al requisito de la idoneidad", sostuvo.
El momento de mayor tensión fue cuando Carrió repitió su teoría de un pacto "espurio" entre la presidenta de la Nación y el presidente de la Corte, y arremetió contra oficialistas y opositores sin distinción, e incluyó a miembros de su propia agrupación política.

Polémica.
En el último tramo de la deliberación del pleno legislativo hubo una dura polémica entre el oficialismo y la oposición debido a la propuesta del kirchnerismo de hacer una sola votación en la discusión en particular, lo que fue saldado cuando el titular de la bancada, Agustín Rossi retiró esa moción. La oposición votó en los dos primeros artículos y luego optó por permanecer cerca de sus bancas o en el salón de Pasos Perdidos, por lo cual la mayoría de los ítems tuvieron 130 votos contra 9, lo suficiente para cumplir con el requisito constitucional que exige 129 votos para la votación de esta ley.
La decisión de la oposición de retirarse del recinto se desencadenó luego de que el artículo dos arrojara una votación de 128 a 101, aunque inmediatamente después la neuquina Alicia Comelli y el oficialista Juan Forconi aclararon sus votos por la positiva. En medio de los gritos y acusaciones entre oficialismo y oposición se decidió pasar a un cuarto intermedio para ordenar la sesión, luego de que el presidente de la Cámara, Julián Domínguez, le pidiera tranquilidad a sus compañeros de bancada al advertirles que la oposición sólo quería "complicar la sesión".

Artículo por artículo.
Antes de que el oficialismo accediera a votar artículo por artículo se presentaron una serie de cuestiones de privilegio y cuestionamientos verbales sobre lo que la oposición consideró como una inconstitucionalidad de la ley y sobre un supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público por parte de Domínguez.
Previo a acceder al pedido de la oposición, Rossi acusó a los opositores de tener actitudes "canallescas" y debió ser contenido por Eduardo "Wado" de Pedro y otros compañeros de bancada cuando se exaltó por los gritos de los radicales Ulises Forte y Miguel Angel Bazze, quienes acusaban al oficialismo de "fraude".
Rossi ya había expresado su malestar con los diputados opositores durante su discurso de cierre cuando los calificó de "profetas del odio, del desánimo y correos de las malas noticias". "Dedíquense a construir una propuesta en base al respeto, a la paz, al amor y dejen de agredir, de insultar, de descalificar. Porque se pasan la vida hablado de la República y cuando no les conviene se sacan la bandera, la estrujan, y la pisotean: respeten la Patria, el Congreso, las instituciones", concluyó.

El sistema no registró 21 votos.
La Presidencia de la Cámara de Diputados, a cargo de Julián Domínguez, aclaró ayer que en la votación del artículo dos del proyecto del Consejo de la Magistratura el sistema electrónico no registró el voto de 21 legisladores, entre ellos la neuquina Alicia Comelli y el santafesino Juan Carlos Forconi, quienes a viva voz reclamaban que se tome nota de que lo habían hecho a favor del proyecto.
Estos votos favorables modificaban el resultado de la votación dado que se requerían 129 votos y el oficialismo -en el tablero electrónico- había obtenido 128 sin el registro de esos legisladores que manifestaban como se habían pronunciado sobre este artículo, que establece la ampliación de la integración del Consejo de 13 a 19 miembros.
Por medio de la Secretaría Parlamentaria se detalló que "al momento de votarse el artículo 2°, el sistema electrónico no registró el voto de 21 diputados, entre ellos los de los diputados Juan Carlos Forconi (FpV) y Alicia Comelli (MPN), quienes inmediatamente manifestaron a viva voz su voluntad de votar en forma afirmativa, con lo cual el artículo resultó aprobado por 130 votos".
Agrega que "el reglamento contempla la posibilidad de que un diputado pueda aclarar inmediatamente a viva voz su voto en caso de un error en el registro del mismo, así como exige que los legisladores que deseen abstenerse lo deban informar previamente a la Presidencia, cosa que no ocurrió en ninguna de las 21 abstenciones mencionadas".
Recuerda que "con posterioridad y a fin de subsanar posibles controversias, luego de la votación de la totalidad del dictamen, a solicitud del jefe del bloque FpV, se repitió la votación del artículo 2°, registrándose a través del sistema electrónico el mismo resultado: 130 votos afirmativos".

Voto favorable.
De hecho, la votación del artículo dos desató un escándalo en el recinto de sesiones ya que la oposición festeja, Comelli y Forconi a los gritos decían que su voto era favorable, y Domínguez buscaba explicar la situación lo cual no podía hacer por el griterío de los radicales insultando al jefe de la bancada Agustín Rossi.

Botellazo para Rossi.
El diputado del Frente Peronista Sergio Pansa, le arrojó en la madrugada de ayer un botellazo al jefe de la bancada del Frente para la Victoria (FpV), Agustín Rossi, en medio del escándalo que se desató por la votación del artículo 2 del proyecto del Consejo de la Magistratura.
El legislador del Movimiento Evita, Leonardo Grosso, aseguró que el diputado Pansa "es un cobarde, canalla y agresivo" por la agresión a Rossi, a quien le tiró una botella de plástico, cuando se desató el escándalo por la votación del artículo 2.
Lo que sucedió fue que la oposición comenzó a festejar lo que consideró una victoria y cuando el presidente de la Cámara Julián Domínguez informó que había dos votos sin identificar, los legisladores estallaron en cólera y empezaron a los gritos.
En este contexto, Pansa arrojó la botella de plástico que los periodistas no habían podido identificar en un primer momento, pero luego Grosso aclaró que fue el diputado puntano del peronismo opositor quien protagonizó ese conato de agresión.
"Fue la culminación de la agresión verbal que sufrimos desde que comenzó la sesión. La oposición una vez más demostró su poca tolerancia democrática", afirmó Grosso.
Agregó que "primero no quisieron dar quorum, lo logramos; luego ingresaron al recinto a agredir violentamente desde lo discursivo, después abandonaron la sesión e igualmente continuamos sin ellos y logramos aprobar por amplia mayoría tres leyes clave para democratizar la Justicia". (Télam)