Francisco cumple 5 años como Papa y Argentina está lejos de su agenda

El papa Francisco inicia este mes su sexto año como pontífice con dos desafíos en su agenda: China y Rusia. Desde su elección el 13 de marzo de 2013, el balance cuantitativo asegura que Francisco escribió dos encíclicas, dos exhortaciones apostólicas, que hizo 22 viajes fuera de Italia en los que visitó 33 países y que creó 60 cardenales de los cinco continentes.

El hecho de que un hombre del país se sitúe en el centro de la escena internacional causó revolución entre los argentinos. Más allá de cuestiones sociales y políticas, el impacto fue contundente. Sin embargo, Argentina está lejos en su agenda y no planea realizar una visita a su país de origen.

Su recorrido

Su primer viaje fuera de Roma fue en julio de 2013 a Lampedusa, una isla del sur de Italia, donde llegó para iniciar la visibilizar la crisis de refugiados y migrantes, especialmente en el Mediterráneo, que lo tiene como uno de sus grandes denunciantes globales.  Ese mismo año tuvo su primera mediación decisiva a nivel mundial, cuando en ocasión del G20 de San Petesburgo, en momentos en que la intervención militar estadounidense en Siria parecía inminente, Francisco le envió una carta al presidente ruso, Vladimir Putin, en la que le pidió a los líderes mundiales que buscaran "una solución pacífica mediante el diálogo y la negociación".

En el ámbito internacional, su irrupción definitiva como mediador fue a fines de 2014, cuando se anunció el inicio del "deshielo" entre Cuba y Estados Unidos, en el que la diplomacia vaticana en general, y Bergoglio en particular, tuvieron un rol central en absoluto silencio. Nueve meses después, Francisco coronó las negociaciones con una visita a ambos países.

En 2014 pronunció también el primer discurso de lo que se considera su "trilogía sobre Europa". En el Parlamento regional en Estrasburgo convocó a los eurodiputados a "afrontar juntos la cuestión migratoria" y les pidió "construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía". El segundo acto fue en mayo de 2016, cuando reconoció que sueña "con una Europa donde ser migrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano".

China y Moscú

Con acciones y mensajes claros para América, Medio Oriente y la Unión Europea en su primer lustro, Francisco aparece decidido en 2018 a ir más al oriente. La relación entre la Santa Sede y Moscú parece haberse encaminado en sus dos carriles: el religioso y el político.

En septiembre de este año, Francisco dará otro pequeño paso hacia Moscú con una visita a Estonia, Lituania y Letonia. Un paso por el báltico que lo acercará más a Moscú, después de haber recibido ya dos veces a Putin en el Vaticano. Pero su eventual visita a Rusia, ya lo ha dicho, está ligada ítimamente a lo que suceda en Ucrania, donde los enfrentamientos internos tienen en vilo a buena parte de Europa.

El "caso chino" es aún más complejo, ya que la Santa Sede y el gigante asiático no tienen relaciones diplomáticas desde la revoución maoísta, en 1951. Francisco no se ha cansado de expresar su voluntad de ser el primer pontífice en visitar el país, tras haberse convertido en el primero en sobrevolarlo, en 2014, un beneficio que no recibió Juan Pablo II en 1989.
Pero si bien fuentes vaticanas confirman que un principio de acuerdo para la designación de obispos es inminente en un clima en el que los leales a Roma son denominados "clandestinos" y los leales al gobierno chino "patrióticos", eso no significaría un efecto dominó inmediato que destrabe un reconocimiento diplomático mutuo y mucho menos un eventual viaje pontificio. (Télam)