EE.UU, sin evidencias

Estados Unidos eliminó a Cuba de la categoría "no viajar" en el nuevo sistema de alertas del Departamento de Estado, luego de reconocer la falta de pruebas en el caso de los ataques acústicos a diplomáticos estadounidenses en la isla.
En la última alerta sobre Cuba emitida por el Departamento de Estado el 29 de septiembre, con el anterior sistema, pedía a los estadounidenses no viajar a Cuba.
La medida se implementó a raíz de los supuestos ataques que sufrieron en la isla 24 diplomáticos y sus familiares, entre noviembre de 2016 y agosto de 2017, de los que Estados Unidos aún no encontró la causa ni el culpable.
No obstante, una alta funcionaria del gobierno explicó en una llamada telefónica que "la valoración de la situación en la isla no ha cambiado", según recogió la agencia de noticias EFE.
La funcionaria de Exteriores explicó que, cuando se retira todo el personal no esencial de una embajada, como ocurrió en Cuba tras los ataques, el país en cuestión se incluye directamente en las categorías 3, "reconsiderar el viaje" o 4, "no viajar".
La categoría 4 se incluye a países donde hay "una alta probabilidad de riesgos para la vida", sostuvo la funcionaria. Estados Unidos incluye en esa categoría a once países: Corea del Norte, Afganistán, Irán, Irak, Siria, Yemen, Somalia, Sudán del Sur, República Centroafricana, Libia y Mali.
No obstante, la funcionaria explicó que Estados Unidos no puede prohibir a sus ciudadanos que viajen a ningún país del mundo y solo puede hacer recomendaciones.
El martes, en una audiencia en el Senado, el director adjunto de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado, Todd Brown, admitió no estar seguro de los ataques acústicos.
"Yo no descarto nada. No estoy diciendo que sea un ataque acústico, pero sí sabemos que hay un elemento acústico asociado con ellos, que puede ser parte de otro estilo de ataque", afirmó Brown.
Entre otras posibilidades, Brown citó un ataque "viral", es decir, que alguien deliberadamente infectara a los estadounidenses con un virus. Varios senadores le habían preguntado por un informe preliminar del FBI, filtrado recientemente a la prensa, en el que se indica que su investigación en La Habana no ha encontrado pruebas de que sean ondas sónicas las causantes de los daños de salud sufridos por ese grupo de personal diplomático y sus familiares. (Télam)