La Renga hizo vibrar a Toay

El movimiento generado ayer en la vecina localidad fue mas que importante. La actividad comercial fue intensa y los fanáticos quedaron muy conformes con el show brindado por la banda de Mataderos.
Si algo le queda de esplendor al viejo rock nacional eso se llama La Renga. Anoche, con un público de más de 10.000 personas en el Complejo Horacio del Campo de Toay, la banda oriunda de Mataderos volvió a reventar los parlantes y demostró una vez más que puede juntar en cualquier lugar del país, a fanáticos de los puntos más remotos.
Desde la mañana de ayer, varias horas antes del show, decenas de puestos se instalaron sobre la avenida Trece de Caballería, ofreciendo remeras, choroipanes y bebidas al paso. Los campings de Toay estuvieron colmados y también los negocios. Los colectivos estacionados sobre las banquinas y las banderas colgadas de los árboles demostraban que la banda liberada por Gustavo "Chizzo" Napoli sigue aglutinando y federalizando el rock.
Los seguidores comentaban orgullosos los kilómetros que habían recorrido para llegar a Toay. "Hice 12 hora en bondi, salí ayer a las 4 de la mañana y llegué hoy a las 4 de la tarde. Pero por la Renga doy todo. Vamo la Renga", dijo un adolescente con acento entrerriano. También había jóvenes de Ushuaia, Mendoza, Córdoba, Entre Ríos, Bahía Blanca y Buenos Aires. "No me dejaron nada. Vendí todos los cigarrillos y las bebidas, Hubo mucho movimiento desde la mañana", dijo una comerciante local que tiene el kiosco c pocas cuadras del lugar del recital.
El horario programado para el inicio del concierto era a las 20, Pero recién a las 21.30, después de las banda soportes, "Sucios" y "La Despro", la mítica banda de Hard Rock salió a escena con distorsiones agudas y el aliento de los presentes.

Historias.
Hernán (26) y Maru (22) son Mendocinos, el de Godoy Cruz, ella de Las Heras. No se conocían antes del viaje, pero dicen que pegaron onda en el colectivo. "La Renga es una pasión, es lo may grande. Después de este recital los sigo hasta Neuquén donde dan el próximo concierto", dijo Hernán, que antes de comenzar el recital perdió la campera. Ahora el joven deberá abrigarse con la bandera que mide 12 metros por 3 y dice su nombre y el de algunos amigos, y por supuesto, dice Mendoza.
Fernando es cordobés tiene 32 años y hace 17 que sigue al grupo de Mataderos. De Córdoba capital -dice- salieron al menos dos colectivos repletos. "Es la vez 41 que los veo tocar en vivo. Son lo más grande después de mi vieja", dijo a LA ARENA. Y agregó: "Antes de entrar, como es costumbre, nos comimos un asadazo y lo bajamos con fernét. Muy buena la carne de acá che..."
Gabriel salió de Campana, provincia de Buenos Aires, con su mujer y su hijito y un grupo de 22 amigos. Valentín, el pequeño fanático de La Renga tiene 5 años y un buzito rojo con una estrella. "Después de él -dice Gabriel señalando al niño- lo más importante para mí es esta banda.

Seguridad.
El operativo de seguridad previsto por la empresa NA producciones -encargada de traer al grupo- y distintas dependencias provinciales y municipales fue notable. En todo momento los socorristas y el servicio médico atendieron a los fanáticos que pegados a las vayas de contención se desmayaban o descomponían. Había anunciadas 100 personas destinadas al control, la permanencia y la admisión del publico y 70 policías contratados. También Estuvieron presentes personal de Bomberos Tránsito y Defensa Civil. Hubo dos unidades de servicio médico, puesto de hidratación y baños químicos, complementando los existentes del complejo municipal. En general, no se registraron disturbios.
Antes del show varios puestos se instalaron sobre la avenida Trece de Caballería ofreciendo remera, choripanes, y fernét con cola al paso. Los campings de Toay estuvieron colmados y también los negocios. "No me dejaron nada. Vendí todos lo cigarrillos y las bebidas. Hubo mucho movimiento desde la mañana", dijo una comerciante local que tiene su kiosco sobre a pocas cuadras del lugar del recital.