Dos noches para el reencuentro

"Es muy importante hacer lo que a uno le gusta; tener tiempo para desarrollarte y ser fiel a vos mismo. Y ser fiel a vos mismo es ser auténtico", dice Fernando Rosso y los ojos se le llenan de lágrimas. Habla de música y no puede evitar emocionarse. Hace 30 años que vive en Buenos Aires, la ciudad que eligió para dedicarse a algo que no conocía muy bien, pero que hoy le da el sustento necesario para vivir y dedicarse de lleno a eso: la música. Es bajista y contrabajista, y toca el bajo y canta en el Argentina Gospel Choir, uno de los coros gospel más importantes de nuestro país. Con ellos se presenta una vez al mes en la iglesia San Andrés y este año cantaron tres veces en la Usina del Arte y cerraron el 2019 hace pocos días en el Centro Cultural Kirchner.

Esta noche y mañana, a partir de las 22 horas, Fernando tocará junto a Ricky Báez y Daniel Caballero en "Cosa e Negro" -avenida Perón 5750-, con un repertorio de música afro norteamericana.
"La propuesta de este show es hacer un racconto, celebrar la música a la cual le hemos dedicado toda la vida nosotros tres, que por distintas razones hemos estado embarcados en distintos proyectos y en distintos lugares algunos", explicó Rosso en entrevista con LA ARENA.
"Vamos a hacer un tributo a la música afro norteamericana, que es muy amplia, es inabarcable prácticamente y es la música que nos ha influenciado de chicos", contó.

Reencuentro musical.
Los músicos tendrán también como invitados a los músicos locales Mario Cejas, Jorge López y Alejandro Fernández. "Los tres somos de Santa Rosa pero vivimos en Buenos Aires. Yo hace más de 30 años que vivo allá, pero mi infancia fue acá y acá viví todos los sueños de ser músico y demás. Me fui a Buenos Aires a hacerme de abajo, fui a conocer el mito del underground rockero, acababa de fallecer Luca Prodan y era toda una ebullición de música muy grosa", recordó.
Ricardo Báez (baterista), lleva algunos años más en la ciudad más grande del país. "Es un gladiador, es un tipo que no para de trabajar, debe tener cinco o seis proyectos actualmente y lo que ha hecho a través de los años es invaluable", reconoció Fernando.
"Después está Daniel Caballero que fuimos compañeros de la primaria en la Mariano Moreno, después no nos vimos nunca más hasta que nos encontramos en Facebook y nos estábamos dedicando a lo mismo, al blues".

El repertorio.
Las canciones que se podrán disfrutar esta noche y mañana, pertenecen a un repertorio en el que está trabajando Rosso. Incluye temas de Stevie Wonder, Nina Simone, Ray Charles, Richard Bona, Raúl Midón, Michael Jackson, "un paisano de cada pueblo", dijo. "Lo hice porque aparte de tocar el bajo siempre me gustó cantar y siempre me quedó pendiente hasta que audicioné para un coro gospel en Buenos Aires", explicó el músico. "La anécdota es que me audicionó el director del coro y era de General Pico, Gerardo Flores. Es un autodidacta total, un conocedor del género afro norteamericano, más precisamente el gospel que es la vanguardia de la música negra en Estados Unidos, y maneja el coro gospel más grande de Argentina, el Argentina Gospel Choir". En esa formación, que cuenta con 150 integrantes, Fernando canta y además toca el bajo en la banda estable del coro. "No me estoy privando de nada porque como en mi estudio de músico aprendí lo que es disociar una cosa de la otra, puedo tocar el bajo y puedo cantar, algo que no es muy común".

Vivir 'con' la música.
En todos estos años, Rosso no se privó de tocar toda la música que le gusta, desde folclore, pasando por el tango, salsa, jazz y gipsy swing. "Me doy cuenta que estoy enamorado de la influencia afro en América. No es fácil porque cada género requiere de su tiempo, de su espacio, de su seriedad", expresó.
Para sostenerse económicamente se dedica a la enseñanza. No tiene un título oficial de músico, pero adquirió mucho conocimiento de forma autodidacta y asistiendo a profesores particulares. "Me dedico a la enseñanza, es una de mis pasiones. Vivo la música, vivo con la música. Vivir de la música es muy difícil, a veces tenés que tocar cosas que no te gustan entonces es preferible quedarte en una oficina. Me gusta dar clases, me encanta involucrarme con el alumno para conocer cómo aprende, qué percepción tiene de la música, cómo ve las cosas y siempre me enseñan a mi, me enseñan nuevos caminos de enseñanza, me divierto dando clases", detalló.
Fernando tuvo dos hijas, una de 22 y otra de 8 años, ambas viven en Buenos Aires. "Mi vida ermitaña y de dedicación a la música me llevó a estar solo pero súper acompañado por mis cosas valiosas. Yo me casé con la música muy joven", aceptó.
En Santa Rosa viven su madre y su hermana, además de varios amigos. "Vengo siempre que puedo porque mamá está grande y la quiero ver todo el tiempo posible. Estoy muy emocionado por todo esto que va a pasar mañana. Para mí va a ser espectacular, algo muy emotivo y energético; me siento re feliz", afirmó el bajista.